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El intendente Mussi y Sixto Valdéz Cueto de la Embajada de Bolivia hacen la inauguración formal |
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Cientos de vecinos asistieron al acto de inauguración que coincidió con los festejos patronales y contó con la presencia de autoridades municipales y referentes de la colectividad.
El intendente de Berazategui, Juan José Mussi, el secretario de Gobierno, Patricio Mussi, el ministro consejero en la embajada de Bolivia en Argentina, Sixto Valdez, y referentes de distintas agrupaciones fueron los encargados nombrar la calle 128 A (delimitada entre Av. Varela y calle 8), a partir del pasado 7 de agosto, como República de Bolivia, en honor a todos los paisanos que residen en la zona. Se aprovechó los festejos patronales y el aniversario 185 de la independencia boliviana para dar a conocer la decisión del Consejo Deliberante de esa ciudad.
La cita fue al mediodía, cuando iniciaba la tradicional procesión de la Virgen de Copacabana. Los cinco pasantes, las vírgenes, fraternidades y vecinos acompañaron el acto. Sixto Valdez fue el encargado, en principio, de trasmitir un saludo en quechua, puesto que advirtió que los residentes de la zona eran oriundos de Potosí y Cochabamba. Valdez dijo: «Ujh jhatum napaykuyta apamuni tata Evo Morales manta. Pay jhakjaypiy ashkjata llankjashan kjakunapak. ashkja kankja mikjunapak, jallphapak, thantapak» (Traigo un gran saludo de Evo Morales, quien allá está sembrando mucho para ustedes. Por eso, va haber mucho para comer, para la tierra, para el pan»).
Más tarde, destacó que «mientras en Estados Unidos se aprueba la llamada Ley Arizona, por el cual el hecho de ser un inmigrante es delito, donde no se puede trabajar, no se puede salir a la calle. Los están expulsando. También en España las leyes no son favorables a los inmigrantes. Pero acá, en Argentina es diferente. Por eso destaco que acá son más tolerantes y más generosos. Por eso hay que agradecer a los argentinos por habernos recibido».
El referente boliviano corrigió, ante los presentes, que la calle, recientemente, inaugurada, en realidad, debía llamarse Estado Plurinacional de Bolivia y no República de Bolivia, lo que puso nerviosos a las autoridades municipales, sobre todo a Mussi, quien no sabia si interrumpir a Valdez o quedarse en su sitio a la espera del micrófono. Finalmente Valdez concluyó destacando que «los bolivianos como cualquier ser humano podemos tener defectos pero si hay algo por lo que nos destacamos es por ser trabajadores, en ser honrados y no olvidar nuestra cultura y nuestra religión. Eso es lo que llevamos los bolivianos.»
Minutos después, el intendente berazateguense expresó su entusiasmo por el acto: «para nosotros es una enorme felicidad poner este nombre... Y no hay problema en cambiarlo por lo que nos pedía el compañero (Valdez), fíjense que le digo compañero, ¿por que será? Porque no hay ni un solo boliviano que no sea compañero, somos compañeros porque ser compañero es compartir el pan».
Mussi despertó carcajadas del público por equivocarse en las nacionalidades de algunos presentes. Pasada las risas, el intendente afirmó que «es hora de reconocer a esos hombres y mujeres humildes que llegaron a la Argentina buscado algo distinto para sus hijos y nietos, y que se han integrado. Es hora de pedirle también a los hermanos bolivianos que se integren totalmente con el resto de las colectividades de Berazategui». Mussi, para finalizar su discurso, señaló que con Evo Morales, «a pesar de que nuestra investidura es chica, más allá de los nombres que puedan tener los partidos políticos, nos une el mismo concepto y la misma filosofía: trabajar por la integración latinoamericana, para igualar los morochos con los rubios».
Mientras, la agrupación «reencuentro», encargada de cerrar el acto de inauguración, tocaba los primeros acordes, los vecinos intentaban saludar y sacarse fotos con Mussi y Valdéz. Al mismo tiempo, los pasantes se preparaban para seguir con la procesión tradicional de cada año, pero esta vez por la calle «República de Bolivia» o «Estado Plurinacional de Bolivia» como prometió transformarlo Mussi.
Marisabel Señoraniz