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Se largaron las festividades

Se largaron las festividades
Una procesión en la Villa de Retiro pero podría ser en cualquier punto del conurbano

Un trámite me llevó a la terminal de Retiro y mi memoria me empujó para dar unos pasos más y adentrarme en la Villa de Retiro. Es que recordé que en agosto comienza la maratónica agenda de festividades y por ahí había alguna ese sábado que pasé casualmente.
No oí, como tantas me pasó cuando estaba perdido en algún lugar del conurbano, esa banda metálica que me daba la señal de que estaba cerca de la capilla o iglesia en cuestión.
Esta vez la vista hizo de mis sospechas, certezas. Es que vi un arco envuelto con aguayos y mistura en el piso, señal inequívoca de que había alguna festividad.
Esquivando los micros de larga distancia que finalizan el largo viaje en la terminal, me acerqué a la mesa donde estaban ultimando detalles ornamentales y me contaron que se trataba una festividad por el “tata Santiago”.
Fue así que se sintieron las melodías de una banda y me acerqué al lugar de donde provenían. Vi como se iniciaba una procesión de las dos imágenes del Santo alrededor de la villa.
El sol acariciaba no sólo mi piel, también mis sentidos y miré con cariño las mandarinas de la verdulería de una paisana donde las imágenes en madera hicieron su parada.
Un señor entrajeado encabezaba la procesión, al costado derecho. Una chola con su traje brillante llevaba la otra imagen, del lado izquierdo.
El barro, efecto de la lluvia de los días anteriores, no impidió que los vecinos se arrodillaran debajo de las imágenes en algunos altares que se presentaban en el recorrido. Así Doña Clara nacida en Santa Cruz de la Sierra pero de padres tarijeños, esperaba ansiosa junto a sus hijas que el santo tallado fuera a descansar en la mesa con el aguayo primorosamente extendido.
Si bien ella vive hace tres años en la villa, la de Retiro es una villa con historia. Es una de las mas antiguas y grandes en esta “ciudad de la furia”. Varias generaciones nacieron en el lugar donde viven actualmente muchos paraguayos, bolivianos, peruanos, así como provincianos y también porteños.  
A finales de los ’60 comenzaron a llegar muchos paisanos que hicieron su vivienda y acompañaron al padre Mugica. Durante la dictadura militar  de los 70’ se “depositó” por la misma vía férrea a muchos bolivianos de la villa hasta la frontera de Villazón.
Mis padres me contaron que cuando era niño fuimos a pasear y a servirnos algún platito de los nacientes restaurantes o casas de comida que comenzaron a surgir en el lugar. Lo llamaban Puerto Nuevo ellos,  se llamaba así antes.
Afincados en un lugar donde la cotización del m2 lo hace apetecible, gobierno porteño de turno piensa como sacarse de encima las familias que viven allí para idear algún plan faraónico que permita hacerse de un buen negocio.
Lo cierto es que la villa de Retiro es la puerta de entrada de los que llegan por micro hasta esta ciudad, una fotografía del país sin photoshop posible. (sin retoques)
Como no podía ser de otra manera, una feria recibe a los que se adentran a la villa caminando desde la Terminal. A un costado de la Villa 31 se construyó una moderna autopista que  permite llegar o salir con facilidad al lugar. Mas allá de la autopista, se ven modernos edificios de formas cilíndricas o cuadradas.
Para la mayoría de mis vecinos porteños intoxicados de tantos noticieros, una villa = un lugar peligroso. Para mí es un lugar amable donde puedo encontrarme con algún conocido  o me puedo acercar para comerme algún contundente plato si ando por el microcentro. Más peligroso me parece un banco, que roba legalmente y sin armas a plena luz del día.
Pero sin profundizar a esas horas del día, este es un mes donde se siente  mucho el folcklore, hay mucho acto cívico y en los mismos se hicieron evidentes nuevas alianzas.
Me tocó presenciar  varios de ellos y me surgieron varios interrogantes ¿porque el gobierno de la ciudad le exigió a los organizadores del Mathapi y a los del evento 100 % caporales una personería jurídica? Y auspició un evento en Av. de Mayo con FACBOL cuando es de público conocimiento que no la tienen.
¿Porque con unos se ponen en estrictos y con otros no? ¿Cuánto invierte el gobierno de la ciudad para eventos como “Buenos Aires celebra a Bolivia” y cuanto nuestra colectividad para mostrarse con trajes típicos en esa fecha? ¿desfilar con  trajes típicos es ganar, o habrá temas mas importantes? ¿Por qué el nuevo liderazgo de ACIFEBOL se sienta en la misma mesa y tomados de la mano con la vieja y desacreditada dirigencia de FACBOL? ¿serán tan distintos? ¿Por qué no estuvo presente en ese acto de Av. de Mayo nadie de la Embajada y/o del Consulado?
¿Por qué en los diferentes actos que se sucedieron los primeros días de agosto  donde colaboraban como locutores  aliados y/o voceros cercanos a ACIFEBOL, tuvo micrófono  libre Alfredo Ayala, líder de esa organización?.
De pronto la mirada celeste de una “diablura” interrumpe ese divague de pensamientos donde me perdí e hizo concentrarme en sus enigmáticos y sensuales movimientos con sus pañuelos.
Ya era hora de irme y como andaba apurado, y no podía sentarme a disfrutar una sopa de maní, me di el gusto con otra comida típica, un chori con chimi, que me lo sirvió un paraguaya mientras le pedía en guaraní a su hijo unas servilletas.

 

 
periódico Renacer
Artículo cargado el 19/8/10
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