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Mejorar la capacidad organizativa de la colectividad beneficiará a ambos estados |
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En ocasión de los festejos del bicentenario, el presidente Evo Morales estuvo de paso en Buenos Aires. Fue uno de los primeros mandatarios que llegó al evento, pero pasó desapercibido.
Evo despierta simpatías tanto en la colectividad como en la sociedad en general. La colectividad le demostró varias veces su adhesión sobre todo en las urnas, donde hicieron esfuerzos pocas veces valorados para darle su respaldo, con cerca de un 95 % de los votos en las elecciones de diciembre.
Pero existe una distancia del representante del estado boliviano con los residentes bolivianos en el exterior. Es justo en Argentina donde vive la mayoría de los que emigraron, por la cercanía y el contacto fluido de los residentes con Bolivia, es sin duda la plaza mas importante y por ende referencia.
El único gesto significativo que se dio fue el otorgamiento al derecho al voto, y con eso se acabaron las ideas porque a eso parece reducirse la posible participación política.
Lo cierto es que no existen organizaciones que actúen coordinadamente ante el estado boliviano, para llegar a esbozar siquiera una serie de puntos de interés general para la comunidad. El grado de fragmentación es tan evidente que hasta se perjudican mutuamente sin darse cuenta.
Ante ello el estado boliviano debería de tener una posición mas activa para tratar de encontrar soluciones a estas falencias, y no mirar como simple espectador de lujo lo que acontece.
Si bien no es una función diplomática de la Embajada de Bolivia tener un acercamiento con los residentes, se podría pretender nuevas formas de acercamiento si el gobierno se autoproclama como revolucionario y en pleno “proceso de cambio”.
Algunos referentes consultados sostienen que existe una suerte de divorcio entre la legación diplomática y la comunidad.
Desde hace medio año no hay Cónsul General en Argentina, donde viven cerca de un millón de bolivianos; con una cantidad de necesidades y demandas insatisfechas. Ni con malabarismo se alcanza a satisfacer las numerosas necesidades, ya sea por cuestiones presupuestarias o por una competencia limitada.
La falta del Cónsul General perjudica la agilidad en el nivel de decisiones, y eso empeora el cuadro de situación ya descripto.
El año pasado en tiempos de la aparición de la Corte Electoral para efectuar el empadronamiento biométrico, se hizo evidente que ante la falta de organización los funcionarios bolivianos hicieron lo que les pareció, con suerte dispar. Fue así que algunas organizaciones pidieron la renuncia de tal o cual funcionario, como si un cambio de figuritas significara cambios en la política de estado.
Esas no son soluciones que puedan perdurar en el tiempo, ni las mas convenientes en corto plazo porque el panorama de la colectividad organizativamente retrocedió.
Pero ello no justifica que no se trabaje en pos de integrar a la colectividad tanto en el tejido de Bolivia como incidir en las políticas del gobierno argentino para velar por los intereses del millón de ciudadanos que viven aquí. Eso es lo que hacen los estados generalmente.
El año pasado en campaña electoral algunos funcionarios de gobierno vinieron a Argentina a pedir el voto, inclusive el titular del Viceministerios de Culturas inició gestiones para ayudar a los “paisanos” a realizar sus celebraciones sin los inconvenientes típicos en la frontera y para tener otra relación con los residentes en Argentina. Desde esa vez parece no hubo ninguna novedad, y la experiencia de la participación de Bolivia en la Feria del libro de Buenos Aires, parece dar signos de que la colectividad no es ni un mercado ni un actor para tener en cuenta a la hora de planificar actividades en Argentina.
Ese tipo de visión se observa por parte del estado boliviano actual cuando mira a la colectividad, no hay signos de acercamiento, no creemos que estos solo se den en campaña electoral.
Pero las últimas visitas de peso del vicepresidente García Linera y del presidente Evo Morales, mostraron que es deliberado el aislamiento de estos funcionarios con los actores de la comunidad. Ni siquiera con los medios de comunicación que vienen a ser los mediadores necesarios, hay gestos que les ayuden a desempeñar mejor su trabajo para beneficio de toda la comunidad.
Para muestra, alcanza un botón. El martes 25 de mayo se convocó una conferencia de prensa donde iban a estar presentes el presidente Evo Morales y el canciller Choquehuanca, a la cual se convocó a selectos medios de comunicación del ámbito local, pero no se informó a los medios de la colectividad. Discriminación? Omisión?
No sabemos los motivos, pero no hace falta ser muy lúcido para darse cuenta con todo esto que pasó los últimos tiempos son parte de una modalidad que debería cambiar en beneficio de los residentes bolivianos en Argentina.