 |
En Bolivia no se va a poder dar un paso firme si no se consulta con los indígenas |
|
|
 |
En Bolivia no dejan de pasar cosas a cada rato, para bien o para bien. Es el lugar del continente donde se cuestiona el sistema, desde la profundidad de los pueblos indígenas que son mayoría y que despiertan después de siglos de colonialismo.
De hecho la elección del propio presidente de Bolivia se dio en una parte porque los indígenas lo creen uno de los suyos y lo respaldaron para que pueda iniciar las transformaciones que los aleje de la postergación y en principio están recuperando la dignidad, que no es poco.
Pero todos sabemos que los indígenas no tomaron el poder en Bolivia, si bien el presidente es aymara. La carga simbólica que le impregnan a la gestión que se vió cuando asumió Evo la primera vez en Tiwanaku y la posterior inclusión de la wiphala como símbolo nacional, son esfuerzos para congraciar con la mayoría.
Hay muchas medidas que toma el gobierno que tienen mas sentido simbólico pero no alcanzan para conseguir cambios estructurales. Pero como decíamos, los pueblos originarios no detentan el poder en Bolivia, pero tiene una porción junto con otras organizaciones que coordinan para que el presidente mande obedeciendo.
Pero durante este tiempo, el ascendente de Evo Morales con la población es muy fuerte, tanto es así que ganó todas sus elecciones y se creo un culto al presidente, que en algunas cosas me parece que se parece a la que se construyó sobre Perón.
Pero Evo nacido en Orinoca tuvo que migrar a ese lugar llevado por sus padres, cuando era chango, creció y fue dirigente sindical, y con el tiempo Secretario Gral. de las Federaciones cocaleras del Chapare.
Pero fue cuando se creó el Instrumento para la Soberanía de los Pueblos (IPSP) que se configuró como un dirigente con mirada nacional, como para la inscripción de esa sigla era compleja y había que actuar rápido tomaron la sigla de un partido ya existente y así se llamó MAS, que tuvo su debut en el 2003, donde ganó, pero Goni tenía una billetera enorme que se llevaba bien con el sistema corrupto imperante.
Ya Goni en su anterior gestión se había dado cuenta que algo estaba cambiando con los indígenas en Bolivia, un dato de un censo ya daba cuenta de que había cerca de dos millones de personas que se consideraban aymaras, tanto en el campo como en la ciudad. Por ello buscó como compañero de fórmula a un indígena que fue Víctor Hugo Cárdenas, que dilapidó su futuro político en esa experiencia.
Pero al poder desde hace casi 5 años llegaron varias fuerzas dentro del MAS, que durante estos primeros años actuaron abroqueladamente en función de cuidar el “proceso de cambio” ante el embate de fuerzas conservadoras que no estaban dispuestas a ver cercenadas sus prerrogativas en un estado que era racista hasta la médula.
Se atizaron todo tipo de estrategias para empantanar la gestión, pero el gobierno supo contrarrestar el embate y con el respaldo del pueblo en las urnas debilitó a su oponente que se aglutinó en el oriente boliviano y que se equivocó feo lanzando como fórmula alternativa a un actual prófugo y a un vice como reo.
Por eso en abril el MAS se creyó ganador antes de realizarse las elecciones, y se “cortó solo” y lanzó candidatos desde el núcleo de poder político ante tanta cantidad de posibles candidatos.
El resultado no fue el esperado, quizás exceso de confianza, quizás una actitud madura del pueblo que no está dispuesto a dar cheques en blanco a la administración masista. Se empezó a imponer una línea que le gusta manejar el poder de manera vertical, y que no duda en usar la fuerza de la misma manera que lo hacían gobiernos anteriores.
Pero habría que avisarles que este no es un gobierno como otros para manejar el uso de la fuerza como lo hacían antes. En Caranavi se observó una movilización popular y primero se la ninguneó, después cuando se vio que era en serio fueron “las fuerzas del orden” a gasificarlos y a darles escarmiento. Después iniciaron el diálogo, pero hubo dos muertos.
Ante tanta perorata contra el capitalismo, vale también aclarar que su hermano el socialismo son hijos de una misma madre, la civilización occidental de raíz judeo, musulmana y cristiana.
En la lógica occidental, el hombre es la creación máxima de la tierra y la misma es un objeto del cual se puede tomar lo que se desea para alimentar a una industria que permite el tipo de vida que hoy llevamos en grandes áreas del planeta.
Con ese criterio civilizatorio, se contaminaron ríos, mares, se desviaron cursos de algunos y estamos ante la presencia de la desaparición de mares como el Aral en tiempos del régimen de la URSS. Y ni hablar de China que sigue el modelo occidental y que es una aspiradora de recursos que se buscan en regiones del planeta como en los que vivimos nosotros.
En el mundo andino un cerro tiene vida, es un ser respetado y al que se tiene que honrar, pedir permiso y compartir la corta vida de los hombres. Sin embargo si ese cerro tuviera oro o plata, ni los capitalistas ni los socialistas no dudarían un instante en tirarlo abajo para extraer el máximo de esos preciosos metales.
Para algunos, peyorativamente, esa visión la están denominando “pachamamisno” y me recuerda a primitivismo y sus intelectuales me parece que leyeron a esos curas que vinieron con los españoles para evangelizar y “extirpar idolatrías”.