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Conferencia de prensa a una semana de terminar el empadronamiento |
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La primera experiencia de voto boliviano en el exterior no alcanzó el cupo estipulado.
Si bien no es una cifra desdeñable, sabemos que los parámetros y la urgencia son distintos para los residentes bolivianos en Argentina y los personeros de la Corte Nacional Electoral.
Como dice el refrán “hecha la Ley, hecha la trampa”, todo se gestó desde el mismo momento en que además del arbitrario límite del 6 % del padrón electoral boliviano, se puso como una de las condiciones que imposibiliten el voto exigirles la cédula de identidad o el pasaporte actualizado a los bolivianos en el exterior
Se ve que los lúcidos parlamentarios imaginaron que nuestra gente va de vacaciones cada verano. Se ve que no tienen idea lo que significa volver a viajar, algunos no pueden volver por lustros o por décadas hasta que no tengan un trabajo que les permita sobrevivir, y que además le permita ausentarse del mismo para el poco tiempo que pudiera, visitar a sus familiares.
Tan maquiavélicos fueron que las condiciones fueron recientemente conocidas y ya no dio margen de tiempo para que ni los mas patriotas pudieran tomar los recaudos para conseguir esa documentación.
Sin duda otro límite difícil de cumplimentar ya que la mayoría de los que migraron a esta ciudad, lo hicieron hace mas de diez años y las cédulas caducan cada cinco años Ojalá alguno de los lúcidos cerebros que se le ocurrió esta idea pudiera explicarnos porque no se piden estas mismas condiciones en territorio boliviano.
A esta dificultad inicial, que es mas significativa de lo que parece, se le agregó otra más que actuó como golpe de gracia, que fue la atomización de las organizaciones de la colectividad, que cada una por su lado intentó hacerse oir, y como clásica cantinela se presentó como la “única” organización representativa. Al encontrarnos divididos, todos los gobiernos e instituciones tienen mas posibilidades de “gambetearnos” y hacernos “el verso” con distintos argumentos y de a uno por vez.
Ya sea por inoperancia o por una deliberada voluntad de “hacérsela difícil” a los residentes en Buenos Aires, el organismo encargado de llevar adelante este empadronamiento comenzó tarde (18 días después) a empadronar y tarde también a difundir los lugares de empadronamiento.
Por ello la afluencia fue mínima los primeros días y auguraba un desastre mayor, pero
como todos sabemos muy bien, una campaña de información para que sea exitosa tiene que ser anticipada, como mínimo 20 días antes. Pero en este caso se comenzó a difundir el mismo día del inicio del empadronamiento por los medios de la colectividad
Si la idea es llegar a mas de 90.000 inscriptos en Buenos Aires, matemáticamente ya no hay chances para llegar a esa cifra, lo que será en términos políticos una derrota para toda la colectividad.
Una derrota porque quienes idearon esta normativa, nuestros actuales parlamentarios en Bolivia, quisieron que sea así. Quisieron que la menor cantidad posible de personas en pudieran acceder a ese derecho.
A diferencia de Bolivia, donde la Corte Electoral hizo una campaña intensiva y masiva, los resultados saltan a la vista, se superará el padrón existente.
Según Gladys Zalazar, encargada del empadronamiento en Buenos Aires, la campaña radial se hizo en todos las radios de la colectividad, pero se excusó diciendo de restricciones presupuestarias y de costos altos, como que ellos tienen por sentado que un spot televisivo en uno de los principales canales de aire, cuesta medio millón de dólares.
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En Mendoza superaron el 100 % del porcentaje que tenían estipulado |
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Igualmente, mas allá de que los costos son altos, pero no tanto como asegura la CNE, hay muchas otras opciones, el canal estatal de Argentina, no se negaría, teniendo en cuenta la cantidad de veces que señaló su respaldo y apoyo a este acontecimiento.
Muchas personas están convencidos que si se le pone un poco mas de garra, no solo se llegaría sino se superaría el cupo estipulado para Buenos Aires. Mas si cuentan con un presupuesto de U$s 100.000 (dólares) asignados para publicidad, teniendo en cuenta que los costos de los medios de la colectividad, son accesibles y no se acercarían a ese monto ni por asomo.
Además, Es que es sabido por todos que con los medios de la colectividad no alcanza para llegar a todos los bolivianos que viven en ciudades tan grandes como Buenos Aires. No todos los bolivianos pueden o eligen escuchar las radios y/o periódicos de la colectividad.
Sobre los centros de empadronamiento en Buenos Aires, la gran mayoría fueron cedidos por organizaciones o ciudadanos bolivianos que teniendo un espacio las cedían desinteresadamente. De hecho el centro de operaciones de la CNE de Bolivia funciona en la sede central de la Corte Electoral de Argentina.
Resultó por demás llamativo que no idearan la forma de empadronar este 11 de octubre en la Festividad de Charrúa, teniendo en cuenta que es el encuentro multitudinario, el mas numeroso de la colectividad boliviana en Argentina, donde mas de 50.000 personas se dan cita.