La colectividad brilló en Charrúa

Todo el entusiasmo de una bailarina en plena demostración frente al palco principal
 

La Entrada Folcklórica mas importante en Argentina se realiza en el barrio de Nueva Pompeya, este próximo domingo se cierra con el calvario.

Como viene acostumbrándose desde hace una década, la festividad de Charrúa comienza el sábado a la noche en la verbena. Este año, como el año pasado, la lluvia quiso compartir cartel junto con los danzarines que se animaron a empaparse para disfrutar del inicio de la celebración.
La Festividad del barrio de Charrúa se comenzó a celebrar hace mas de 35 años en un barrio donde se instalaron jóvenes bolivianos de origen quechua. Fue así que trajeron una imagen de la virgen de Copacabana desde Bolivia y con esa excusa comenzaron a realizar una festividad “como en Bolivia”.
A comienzos de la década del 90’ la festividad se convirtió en un encuentro multitudinario donde los residentes bolivianos de distintos lugares de la ciudad de Buenos Aires y el conurbano bonaerense confluían para encontrarse. Desde ese momento, la festividad dejó de ser barrial y fue superando todos los años el número de fraternidades y el número de personas que se hacían presentes en el lugar.
Ya en esta década, la participación de fraternidades del interior del país y del contrato de bandas desde Bolivia, mas el crecimiento exponencial de las morenadas terminaron de darle la fisonomía actual.
Lo que no avanza es la organización, hace mucho este encuentro dejó de ser un hecho barrial y se transformó en un encuentro que reúne a cerca de 50.000 personas, en esa zona periférica de la ciudad.
No se conoce de algún tipo de injerencia de la autoridad del gobierno de la ciudad en esta celebración, solo que este año decidieron mudar parte de esta celebración al centro porteño. Todo el despliegue económico que implica llevar adelante las fraternidades, es ignorado por los estamentos culturales de la ciudad que se beneficia de este aporte.
Sin embargo no existe una coordinación ni dentro del barrio ni dentro de la colectividad para que los danzarines no corran con todo el peso a la hora de erogar los gastos.
Seguramente el sentido común se impondrá para que puedan dejar ciertas diferencias de protagonismo y puedan encontrar prioridades así no se ve semejante muestra cultural como se ve estos últimos años: desorganizada.
Es que hasta ahora prima el interés individual, por sobre el interés general. Esto quedó demostrado en forma fehaciente el domingo pasado cuando la AVF Gral. San Martín decidió montar otro escenario, al clásico que se levanta frente a la capilla.
En el mismo, el presidente de la AVF tomó el micrófono e intentó hacer algo parecido a una animación, por ahí alguno pensó que iban a entregar algún recordatorio, o trofeo para los participantes, pero nada de eso.
Hasta el día anterior al inicio de la celebración, Fernández no brindó ningún tipo de información ni sobre el recorrido, ni sobre los participantes y tampoco sobre el rol de entrada. No llamó a conferencia de prensa y no brindó ningún comunicado.
Si  con esa actitud quería disipar sospechas sobre la forma discrecional en que reparte los lugares, no fue la mejor idea.
Lo cierto es que ayer hubo un bailarín de los Caporales Nuevo Renacer de Laferrere que fue herido de arma blanca y los danzarines tuvieron que pagar $ 10 para garantizar la seguridad. En ese momento se recurrió a la ambulancia que estaba apostada en las intersecciones de Av. Varela y Av. Cruz, pero no había nadie allí para socorrer al joven apuñalado.
Seguramente la organización de fraternidades que se encargó junto con R. Fernández, sabrá explicar porque se dio este tipo de situación.
Cada año que pasa muchas fraternidades dejan de participar a pesar de que están dispuestos a gastar en la banda, en el transporte, en los trajes, y esperar con paciencia el lugar que les toca en suerte. Pero muchos grupos terminan sin poder siquiera presentarse a pesar de los esfuerzos dados, y además la falta de claridad en las normas, los desalienta aún más.
Muchos pequeños grupos ya ni se arriesgan a ese maltrato y se nota una merma en la cantidad de participantes. El domingo será el Calvario de esta celebración y se podrá ver los alcances de esta experiencia organizativa entre la Asociación Folcklórica y la AVF Gral. San Martín.
Cualquier solución posible tiene que realizarse en forma coordinada y tendrán que participar todos los actores, donde ninguna tiene que imponer sus condiciones o pegar el portazo porque no esta a dispuesta ceder.
Se podrá cambiar?

Un suri sikuri despliega una coreografía donde los saltos tienen especial valor.
 
Los caporales mostraron sus ágiles pasos para el deleite del público
 
Las cholitas siguen un estricto compás que luce prolijo y colorido en la tarde primaveral
 
Con toda la fuerza los sikuris pisan las calles en Charruamanta
 

 

 

 

 

 
periódico Renacer

Zaikoms // Diseño Web