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La Comisión Directiva de la organización Tinkunako de Chubut |
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Una organización nueva de la colectividad boliviana en la Patagonia.
Chubut, una provincia al sur de Argentina, se caracteriza entre otras cosas por la concentración de 25 colectividades extranjeras, en la que Bolivia está incluida. En Comodoro Rivadavia, un día cinco amigos con sus respectivas familias notaban que habían pasado algunos años desde que no se hacían festividades o se reunían a compartir esas costumbres culturales tan preciadas, como lo hace la danza y la comida típica. Ni los recién llegados de Bolivia tenían una sede o un organismo al cuál recurrir por sus necesidades.
El día de la madre boliviana sirvió para armar un festival en homenaje a ellas. Corría el 2006, a partir de entonces se organizaron como Asociación Civil Colectividad Boliviana Tinkunaku. Tramitaron la Personería Jurídica y retomaron sus actividades recreativas, como lo era el deporte, una buena excusa para reencontrarse. Con campeonatos promovieron nuevas ligas y luego se integraron a los torneos barriales.
Pero cada etapa tuvo su aprendizaje, cuenta David: al haber más equipos, los campeonatos se tornaban más emocionantes y los equipos por llegar a la final se volvían más competitivos. Uno de esos días de juego la emoción se hizo violenta, no había conformidad de los jugadores y el árbitro estaba siempre juzgado de favorecer a alguno de los equipos.
La comisión directiva sintió que se le iba de las manos el objetivo por el cual habían resurgido como asociación, entonces decidieron contratar un árbitro de la municipalidad y cada jugador debía aportar dinero para ese gasto.
Para su sorpresa el municipio los contactó Fortunato Giacoponi un árbitro retirado, considerado instructor nacional de AFA, quien dio cursos de arbitraje, obteniendo 12 árbitros para la asociación y la colectividad de Comodoro. Recién ahí se reanudaron los encuentros futbolísticos y la municipalidad los invitó a participar del Torneo Oficial de Barrios, son 25 barrios por localidad y luego en los Torneos Evita que incluye deporte y cultura y abarca a toda la provincia.
Este año salieron ganadores por la localidad y obtuvieron el tercer lugar en la provincia. Las amistades que cultivó don Peregrino por su experiencia y labor incansable en el ámbito cultural facilitaron los accesos a esas actividades y el empeño que le ponen grandes y chicos para permanecer, hizo que este año sea la colectividad boliviana la única invitada a los torneos de danzas folclóricas argentinas.
Así como su participan en el carnaval anual que celebra la provincia con 6 comparsas que representan cada una a un departamento y a en tres variedades: Tinkus, danza pesada (Morenadas) y saya (Caporales). Las fraternidades debieron esmerarse en vestimenta y coreografía, por eso quedaron seis en total y participan a través de la Asociación, como también participaron en el desfile del 25 de Mayo en la plaza central.
“Queremos dejar una estructura, como las otras colectividades que llegaron primero y tienen ahora su propia mutual. Nosotros queremos dejar algo para que nuestros hijos lo continúen a través del tiempo y nuestro paso por aquí deje sus cimientos”. Decía David, pensando en sus hijas, nacidas en Argentina, deseando que no pierdan sus raíces culturales. Anhelando que la colectividad boliviana “sea tenida en cuenta en la historia Argentina por sus aportes laborales y culturales como son tenidas en cuenta las europeas”.
Comodoro tiene 3 familias bolivianas más antiguas que llegaron entre las décadas del 40 y del 50, en los años ‘90 llegó una gran mayoría, actualmente son aproximadamente mil bolivianos ubicados en Caleta Olivia y Comodoro Rivadavia las localidades más pobladas por la colectividad. Mientras los hombres trabajan en la extracción de petróleo y carpintería metálica, las mujeres se dedican a la pesca, recolección de productos marinos como: algas, otras plantas acuáticas, corales y esponjas. Y la recolección de frutos rojos y frutos silvestres, con ése esfuerzo crían a sus hijos y hasta hacerlos profesionales.
La comisión perteneció a la asociación que desde hace 14 años preside Gabriel Valdivia, pero se alejaron por no compartir ciertas arbitrariedades y años más tarde se organizaron armando “Tinkunaku”.
Desde no hace mucho, los trámites de certificados de nacimientos y otros los hace “Tinkunaku” en coordinación con el Consulado de la Patagonia. Lunes a miércoles de 10 a 12 y jueves de 16 a 20.30, se dedican en forma voluntaria y cubren los gastos de insumos vendiendo choripanes en los partidos de fútbol y con lo recaudado en los festivales que realizan.
Amparo Bellot