Regularizar la situación migratoria, empadronarse para votar es un desafío, y averiguar que hacer, que llevar y donde, es imposible. Crónica de un viaje que aún no termina y que aparece otra vez como tema central en las elecciones.
No todos podemos ejercer nuestro derecho a votar. Sí, Argentina es un país que desde las leyes favorece la integración entre distintas culturas, la inmigración pero entre lo que se dice y se hace, hay una gran diferencia. Las normas existen, ahora llevarlas a cabo es una aventura imposible: Elegir Argentina para vivir, para radicarse es, en muchos casos, una tarea que implica paciencia, paciencia, paciencia, tolerancia, insistencia, y más paciencia, especialmente a la hora de hacer los trámites para regularizar la situación como inmigrante. Un inmigrante que trabaja, aporta, consume, vive en el país necesita empadronarse para poder votar. Votar a quiénes van a hacer posible que su vida como habitante sea mejor, (o no, pero de las esperanzas se vive), como sucede con todos los argentinos por nacimiento. Si uno quiere empadronarse, el primer lugar que nos recomiendan es ir al CGP más cercano o al Registro Nacional de las Personas, (Uruguay 1573), al que vamos en el estricto horario que uno no puede cumplir si trabaja desde la mañana a la tarde, de 8.30hs a 14.30hs. Nos indican que necesitamos un certificado de nacionalización, y que por el empadronamiento para las elecciones se puede averiguar en dos lugares: