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Niño afgano lacerado por incursión norteamericana |
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Cuando las fuerzas terrestres afganas llegaron al lugar donde se habían reunido algunos combatientes talibanes, se desencadenó una batalla. Los aldeanos de Ghabad escaparon hacia lo que pensaban era la seguridad de sus hogares en el pueblo de Gerani, a unos cinco kilómetros hacia el este. Las fuerzas afganas con sus mentores de los marines de EEUU reclamaron apoyo aéreo directo. Inmediatamente después, la fuerza aérea estadounidense procedió a bombardear los pueblos de la zona. Los resultados eran predecibles.
Un anciano del pueblo de Gangabad, /Haji /Issa Khan, que utilizó su tractor para llevar a los muertos hasta una zona central donde pudieran reunirse los familiares para llorar a sus deudos, dijo: ?En esta operación ha habido 127 muertos. Puedo decírselo con toda exactitud porque mi conductor estuvo transportando a todas esas? personas hasta el centro de la ciudad y volvió y me dijo que había trasladado a 127 personas? (citado en /The Guardian /el 6 de mayo de 2009). La Cruz Roja Internacional envió un equipo a investigar. Ese equipo informó que el martes por la tarde había visto docenas de tumbas de cadáveres mientras los aldeanos seguían cavando entre los escombros para rescatar los restos que quienes pudieran permanecer aún allí. Jessica Barry manifestó: ?Cuando llegamos allí, nos encontramos con cadáveres, con tumbas y con gente enterrándoles?. Barry dijo que entre los asesinados había un voluntario de la ayuda de emergencia del Creciente Rojo Afgano que había muerto junto con trece miembros de su familia (incluidos cinco hijas y cinco hijos). Subrayó que murieron cuando se refugiaban en su hogar.
Un antiguo funcionario del gobierno, Mohammad Qadderdan, declaró que el ataque había matado entre 100 y 120 personas. Dijo: ?Había casas llenas de niños, mujeres y ancianos que fueron bombardeadas por los aviones. Es muy difícil decir cuántos han muerto??. Añadió que este ataque estadounidense fue peor que el de Azizabad, en referencia al ataque estadounidense de agosto de 2008 que asesinó a otros noventa civiles inocentes. De las víctimas trasladadas al hospital Farah se refería:
Un oficial en el oeste de Afganistán comenta que recopiló los nombres de 147 personas cuyos vecinos aseguraban que habían muerto en un incidente en el que se vieron implicados combatientes talibanes y fuerzas estadounidenses. Un miembro del consejo provincial de Farah ayudó a investigar dos lugares donde tuvieron lugar los combates esta semana.
Abdul Basir Khan dice que en un lugar murieron 55 personas y en otro 92. Informa que muchos de los muertos fueron enterrados en fosas comunes.
Khan dijo el miércoles que había conseguido las cifras en entrevistas a familiares y en visitas a los lugares de los enterramientos y que se las había entregado a una delegación de investigadores que llegó de Kabul.
Abdul Basir Khan, miembro del consejo provincial de Farah, dijo que un grupo de indignados aldeanos habían trasladado unos 30 cuerpos en camiones desde el lugar de los hechos a la capital de la provincia,
Farah, para mostrarle la carnicería al gobernador.
Khan añadió: “Era difícil contarles porque estaban en muy mal estado. Algunos no tenían piernas”. Un escandalizado miembro del Parlamento de la provincia de Farah, Rohul Amin, dijo que habían perecido 130 civiles. Otro diputado, Mohammad Naim Farahi, afirmó: “El gobernador informó que los aldeanos habían llevado dos trailer de tractor llenos de trozos de cuerpos humanos hasta su oficina para demostrar lo ocurrido, en la oficina del gobernador todo el mundo se puso a llorar al observar la atroz escena”.
Farahi dijo que habló con alguien que sabía personalmente que se habían contado y enterrado 113 cuerpos.
Una niña, de nombre Shafiqa, que estaba siendo tratada de las heridas en el rostro y de los dos dedos gordos del pie que había perdido, dijo:
“Estábamos en mi casa cuando empezó el bombardeo. Han muerto siete miembros de mi familia”.
Marc W. Herold
Rebelión
Traducido por Sinfo Fernández