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El caso de Edgar Parisaca no mereció la misma cobertura de los grandes medios que los incidentes en el Aniversario de Israel |
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Ver televisión, algunas veces puede ser un divertimento, y otras puede ser una condena.
Influye en la vida cotidiana, de una manera sutil, y hace su trabajo de modelar nuestras mentes, todos los días, de lunes a domingos y hay programación las 24 hs. Como el Dios de muchas religiones, es omnipresente y “siempre esta”.
Una mañana miré Canal 2 América y me sorprendió la extensa y repetitiva cobertura sobre un tema
Ya me había pasado al leer “el gran diario argentino” acontecimientos de la comunidad judía, y sobre recurrentes titulares que alertaban sobre “brote de antisemitismo” o manifestaciones que apuntaban al estado de Israel, y que se mostraban como antisemitas. Porque es necesario aclarar que no es lo mismo.
Como todo programa en vivo, las desprolijidades técnicas y de las otras se hacen evidentes, a diferencia de lo editado.
En el informe de canal 2 se vio cuando los noteros, que preguntan lo que sus productores quieren que pregunten, indagaban al abogado querellante de la Embajada de Israel que acusaban de “claramente antisemitas” a manifestantes que fueron repelidos por la Policía Federal en los actos organizados por el 61º aniversario de la creación del Estado de Israel.
La mayoría de los grandes medios, tomaron ese argumento casi como un discurso único.
Es importante saber que fueron varios los reclamos que se hicieron en diferentes partes del mundo, inclusive en Israel, contra la política de este estado, hacia los palestinos.
Se pintó un cuadro de situación, donde los supuestos agresores, “hordas con palos” llegaron al lugar y agredieron a las “familias con sus niños” que participaban del acto.
Lo cierto es que hubo heridos de los dos lados, y fueron detenidos los supuestos agresores.
Después de que los noteros le hicieran las preguntas, para nada incómodas al letrado, dos noteros entrevistaban a un manifestante, que venía en apoyo de los detenidos, explicando que ellos no eran antisemitas, pero la transmisión se cortó abruptamente y se dio paso a estudios centrales.
La requisitoria de los noteros con el abogado de los detenidos fue agresiva le pusieron presión para que el letrado admita algunos de los argumentos que pintan estos manifestantes como agresores violentos.
Después otra persona “de izquierda” intentaba explicar el tenor de la protesta, y se cortó la transmisión, esta vez por “un error técnico”.
El informe se completó con las opiniones del ministro del Interior, de los candidatos en campaña Macri y De Narváez, sin errores técnicos ni cortes abruptos.
Cerca de cuatro horas de repetición de este tema, a uno le da la sensación de que es importante, pero sólo da cuenta de un recorte de “la realidad” del cual a menudo somos víctimas. Pero no hay marcas visibles de heridas y contusiones.
Ojalá estos medios hubieran cubierto con tanto énfasis, la manifestación que algunas personas sobre un caso claramente discriminatorio en la misma sede judicial, que fue el que sufrió Edgar Espejo Parisaca, el joven que casi muere a manos de policías a orillas del Riachuelo. Tampoco recuerdo que estos canales le dieran la cobertura al caso de Marcelina Meneses y su bebé que murieron porque los empujaron de un tren.
Mucho menos cobertura se le dio al asesinato de Eduardo Córdoba “el chaski”, que tiene ribetes discriminatorios, que salpica a la Comisaría 36 de esta Capital.
Tampoco hubo ni un solo preso por los cánticos discriminatorios de la hinchada de Independiente.
Hay tratos desiguales, y no se mide con la misma vara unos casos y otros.
Pero para no quedarse con un sabor agridulce, es importante tener claro que no todo lo que uno ve en TV, escucha en radio o lee en un diario, es lo importante. La realidad, como tantas cosas que observamos, es construida, y los que la construyen tienen los medios y el poder para hacerlo.
La TV no es recomendable para dejar que “eduquen” con sus valores y realidades a los mas chicos. Hay otras realidades que hay que construir.