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El joven asesinado Aldo Hinojosa, tenía la vida por delante |
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Le mataron a su hijo hace tres meses, los presuntos asesinos pasean libres por su barrio, ella pide ayuda y justicia.
«No hay nada que pueda calmar este dolor. Por lo menos si se hiciera justicia y viera a los asesinos de mi hijo presos tendría un poco de tranquilidad. Mi hijo no está más y ellos andan libres por las calles». Haciendo un esfuerzo para continuar su relato, secando las lágrimas que ruedan por sus mejillas, Silvia Mamani pide justicia por la muerte de su hijo Aldo Carlos Hinojosa.
El joven boliviano oriundo de Santa Cruz, fue asesinado al amanecer del 25 de Diciembre de 2008. Esa noche después del brindis navideño, la familia se disponía a descansar pero llegaron unos parientes que animaron a los dos hijos de Silvia a jugar a la pelota en una canchita cercana a su casa en la zona sur de Ciudadela, provincia de Buenos Aires, entre la colectora de General paz y la esquina Perín. Aldo, había trabajado hasta tarde ese día, así es que después de jugar varios partiditos se tendió dormido, mientras sus primos y hermano reponían energías. Nadie andaba por la calle, ya se aproxima las 6 de la mañana y de algún lugar aparecieron varios maleantes que además de robarles las pocas pertenencias que poseían los muchachos los golpearon y apuñalaron al joven Aldo después de vaciarle los bolsillos.
Aldo murió desangrado, el feriado de noche buena hacía más desoladora las posibilidades de conseguir ayuda, los delincuentes se dieron a la fuga.
Por la ubicación de la canchita, la denuncia debió hacerse en la comisaría 42 de Mataderos, Capital Federal, donde se encuentra detenido uno de los presuntos ladrones Héctor José Iguarán. Hay otros tres con orden de captura, pero el comisario de provincia no allana el camino para que el fiscal que interviene en la causa, pueda detener a los acusados. Relata Silvia y agrega, «andan, salen y entran de sus casas, los vecinos los ven y saben todos quién es el asesino de mi hijo, pero la policía de la 42 no les pueden detener porque no están en su jurisdicción».
Uno de ellos tuvo dos órdenes para presentarse a la rueda de reconocimiento, pero no se presentó, sólo apareció su abogada. «Ya fuimos a dos reconocimientos y mi hijo reconoció a dos pero no sé qué pasó, dijeron que ninguno de ellos era, ya pasaron tres meses, siento que no puedo confiar en nadie».
Aldo estudiaba Robótica, «se esforzó mucho por dar sus exámenes para entrar en la universidad» cuenta su mamá, el trabajaba y estudiaba, era muy responsable con sus estudios, trabajaba para costearse sus estudios ya que sus padres alquilan la vivienda donde viven el joven no quería darle más cargas, salía poco de noche y no tenía tiempo para hacer otras cosas.
Su padre ahora trabaja sólo en la obra, Silvia no tiene más fuerza para ayudarlo, está cada vez mas delgada, su hijo menor hace todos los esfuerzos por mantenerlos distraídos, pero también les hace saber que a él le hace mucha falta su hermano.
Ya se presentaron a varios reconocimientos pero «ni siquiera puedo saber cómo está el expediente de mi hijo, nos quedamos mirando como los maleantes van con sus abogados bien asesorados y se retiran de nuevo. Mientras que nosotros que somos personas trabajadoras, no podemos costearnos uno».
Silvia ya recorrió varias entidades gubernamentales y civiles pero no consiguió patrocinio «sólo nos ofrecen asesoramiento, pero necesitamos patrocinio de un abogado penalista porque tenemos miedo que en cualquier momento quieran soltar al detenido. Ése ya declaró los nombre y uno de esos se presentó al reconocimiento, admitió haber estado con los otros acusados pero que él no fue el que cometió el homicidio. Y lo dejaron ir, ni siquiera lo detuvieron, se fue tranquilo con su abogado».
La causa es la Nº 56.942/08 «Iguarán Héctor José/ Homicidio Simple» interviene el Juzgado Nacional en lo Criminal Nº18 a cargo del Juez Subrogante Marcelo Conlazo Zavalia.
El 14 de Abril habrá otra rueda de reconocimiento y Silvia ruega el favor de la comunidad, a las organizaciones civiles, a los funcionarios nacionales que puedan interceder por su causa pidiendo un abogado, ya se cansó de tanto esperar, desea hacer una manifestación para dar a conocer a todos los medios de comunicación su situación.
Ella deja su teléfono 4653-8916 para que puedan contactarla aquellos que tengan la posibilidad de ayudarla a conseguir justicia.
Amparo Bellot