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El extinto Jesús de Polanco presidente del Grupo Prisa de España |
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Las fuentes de referencia esta vez no fueron los grandes medios, ya conocidos y mencionados como fuente inagotable; pero además última palabra en la mayoría de los casos periodísticos cuando se habla de política, sobre todo cuando se habla del caso boliviano y el nuevo bloque sudamericano, que es un dominó social. Como es de esperarse, los medios de comunicación – algunos – que más que eso son enteros frentes de derecha, discuten, refutan y hasta ponen en tela de juego sobre lo que realmente ocurre en estos lugares del mundo.
De alguna manera se pudo apreciar desde las Europas, lo que en Bolivia ocurría desde la red; pero siempre contrarrestando posiciones y firmezas de lectura a la realidad desde los mismos bolivianos. Llegando a La Paz, fue un cambio abrumador en el caso específico de los medios televisivos que por excelencia este medio se llevó la flor en explicarme cómo y de qué manera se había montado una magnate campaña en contra del gobierno actual. Y las imaginaciones desde su lúdico accionar era impresionante
¡Hay las prisas de los PRISA! Mientras en algunos países de Latinoamérica se tenga como un fuerte tentáculo el brazo del “pulpo PRISA”, entorpecerán la mirada crítica de nuestra gente, pero además su accionar correcto de nuestra verdadera historia actual boliviana y las cadenas de los nuevos frentes de gobiernos que pretenden consolidar nuevos estados colapsados por el capitalismo efectivamente hoy en día cansado y en pleno debacle. Y apropósito del encuentro que hubo hace pocos días en Brasil, no podía ser de otra manera la prensa española, concretamente El País (del grupo PRISA) decía: “los presidentes sudamericanos que pudieron observar el multiplicarse de marchas de protesta por la ciudad contra el capitalismo, contra la pérdida de empleo, contra las políticas conservadores en materia de ecología y con consignas a favor de la vuelta del socialismo, tras considerar enterrado el neoliberalismo”. Nunca se consideró enterrado del todo al neoliberalismo, es el gran miedo de los medios de extrema derecha que los reconozcan es que el miedo empieza por casa.
Sin embargo, sobre el caso ahora en cuestión de los medios en Bolivia, y como dice Pascual Serrano: “La confrontación es de tal envergadura que no han faltado agresiones a periodistas y ataques a medios de comunicación desde cualquiera de las dos posiciones, conscientes de que el frente mediático es un terreno clave en la lucha por el dominio político de Bolivia”. Y es precisamente este frente mediático que hace posible de alguna u otra manera los bolivianos hayan formado una conciencia mortífera o benevolente ante lo que pueden y no omitir los medios de comunicación. Lo advertía Eduardo Gonzáles Cueva – comunicólogo urbanista mexicano – “Las calles son una explosión de expresiones urbanas deseadas y ocultas” estupenda para esto, por ejemplo son muy vistos en las ciudades de La Paz, Cochabamba y Santa Cruz, los graffiti, tales como: “ATB la red que te miente” (en vez de la que más se ve); “Nazitel, la mafia de estar juntos” (en vez de Unitel la magia de estar juntos); “Por los micrófonos de Panamericana hablan Goñi y Banzer Q.E.P.D.”; “Has patria, mata a un rojo y a sus micrófonos”; “Evo=Dios”; “Chávez promete; Evo cumple”; “Tuto y Goni; les espera el final de Banzer”.
La conciencia boliviana dejó caer el pasado 25 de enero, con peso su puño cuando voto con un 62% por el SI al nuevo legislativo constitucional,
Serrano también hace una sobre el anterior revocatorio y dice “el mensaje fuerte fue ignorado por los bolivianos, el 67% ratificaron a su presidente Evo Morales, trece puntos por encima de la entonces histórica victoria de las elecciones presidenciales de diciembre de 2005. La conclusión es que la ciudadanía puede participar de la industria mediática del entretenimiento pero no dejarse llevar por su discurso político de oposición que quizás, por machacón e insistente, termina perdiendo efectividad y provocando el hartazgo”. En otras palabras, cuando los medios de comunicación hacen alguna mini campaña en contra el gobierno, la audiencia que al final se convierten en votantes dejan ellos mismos caer su verdad frente a las ánforas, por más audiencia dócil que parezca, estamos en los 2000, simplemente la teoría del balde de mensajes comunicacionales de los 80`s como agua fría, ya no funcionan.
También dice el autor: “Los intereses del grupo Prisa en Bolivia están inevitablemente ligados a los grandes grupos económicos españoles (Repsol, BBVA, Iberdrola...) con quien comparte importantes compromisos empresariales. En la medida en que las políticas de Morales se han manifestado en defensa de la propiedad boliviana de los hidrocarburos o de los sistemas de pensiones, se ha granjeado la oposición del grupo español como bien se refleja en sus medios. Ya anteriormente, La Razón se situó al lado de los presidentes neoliberales (desde Jorge “Tuto” Quiroga a Gonzalo Sánchez de Lozada, “Goni”). La propiedad de Prisa sobre La Razón se remonta a la amistad que unía a su anterior dueño, Raúl Garafulic, que fue embajador del dictador Hugo Banzer en Madrid, donde precisamente conoció y entabló fuerte amistad con Jesús de Polanco, lo que sirvió posteriormente para que Prisa comprara el grupo Garafulic.”
¿Qué palabras se le viene a la mente después de leer todo esto? – ¡Grima! – para ser más cordial. Sin duda, y para el caso de las autonomías, la derecha boliviana ha sabido utilizar muy sutilmente esta excusa que desde décadas anteriores existía entre los bolivianos y que ahora rebrota y muy a flor de piel, separatistamente con las mediaciones como excusa aún más perfecta. Sin lugar a duda, que mientras peleamos entre collas, cambas, chapacos y guaraníes hay alguien superior que manipula las riñas y que distraen nuestras mentes revanchistas y regionales. Natural en el hombre. Pero, ¿qué dirá la oposición frente a un, casi 80% de un SI absoluto a la tenencia de sólo 5 mil hectáreas de tierra en Bolivia? Que las personas que aún votaron por un NO a la constitución, votaron concientemente sobre el tema tierra. Mientras exista una oligarquía que no quiere perder sus poderíos casi regalados en décadas y hasta siglos anteriores, será combativo tenerlos porqué ellos tienen un monstruo fuerte. Sino; una buena excusa cinéfila para explicar esto es “¿Quién mató a la llamita blanca?”, una excusa perfecta del cine boliviano y entiende que mientras nos peleamos el “tyui” SAM, “hace su verdadero agosto en nuestro país”.
Ahora, ante esta usurera y como nunca antes vista “pertenencia” por unos y otros medios de comunicación, por su omisión o por su voz hecha pública, el gobierno boliviano pretende equilibrar la balanza para decir una verdad que otros pretenden callar. En un canal de cable, el cual no haré referencia por ahora – pero que por las madrugadas cuando uno no tiene sueño y quiere ver cosas muy buenas…empieza uno a ver distorsiones de imágenes, discursos en ingles y de rebelión, seguramente anticubanas.
Este canal de cable hacía una interesante referencia sobre el nuevo periódico boliviano que nació justo el 22 del pasado enero: “Un tanto para enfrentar esa guerra mediática en los últimos días ha visto la luz el periódico Cambio, como bien su nombre lo indica en un intento por llevar la verdad a Bolivia y Latinoamérica, con hechos que Hugo Chávez describe como constante ruptura de paradigmas para crear otra fuente de inspiración. Tanto así que Mercosur muestra la extraordinaria vocación de los bolivianos por someter sus decisiones políticas trascendentales al pronunciamiento de la voluntad popular.
Una organización mapuche del Gulumapu, Consejo de Todas las Tierras ha dicho en la agencia de noticias ANSA de Santiago de Chile que la mayoría tiene que respetar los resultados de la aprobación esperada no sólo por los bolivianos. La Constitución no se negocia y esto parece importante teniendo en cuenta que es uno de los chantajes que estaría utilizando la oposición. En todas las partes del mundo el derrumbe de los mecanismos y jerarquías coloniales y racistas trae dificultades porque rompe hábitos de considerar al otro como sirviente o como inferior. Seguramente habrá tensiones, pero estas serán en la aplicación de un principio en la igualdad”
Sobre el periódico “Cambio”, Serrano, cita – como no podía ser de otra manera – a Reporteros Sin Frontera, organización financiada por la ONG norteamericana USAID: “El actual desarrollo de los medios públicos – y entre ellos un diario – hace temer la aparición de una prensa estatal, que estaría subordinada al poder. Una nueva prensa pública no puede identificarse con una prensa del Estado, destinada a replicar con las mismas armas los ataques de una parte de la prensa de oposición. Sin embargo, la promoción de ese tipo de prensa no tiene, en sí misma, nada de ilegítimo, siempre que las autoridades den garantías acerca de su independencia”.
Serrano acotó “Celebro que al menos no consideren ilegítimo que los Estados pongan en funcionamiento un medio de comunicación público, sin embargo, resulta curiosa su preocupación. Les molesta que ese medio público pudiese “replicar con las mismas armas los ataques de una parte de la prensa de oposición (…) El comunicado de Reporteros sin Fronteras, sin desearlo, pone sobre la mesa el gran debate sobre los medios de comunicación. O se establecen sistemas de control público que garanticen la pluralidad, la democratización y la participación social en los privados o los gobiernos están en su legítimo derecho –obligación diría yo- de crear un sistema paralelo que combata el privilegiado y exclusivo uso y abuso de la libertad de expresión que disfrutan los privados, su parcialidad informativa, su manipulación y su papel de actores políticos que no les corresponde”. En otras palabras, lo que al nuevo periódico “Cambio” en realidad le espera es una tarea de fuertes infalibilidades para poner en contra cara lo que dice la prensa conservadora y las declaraciones de la iglesia. Sólo así se puede pensar desde un grano de arena que pueden representar las notas de sus escritores a proponer nuevos rumbos de orientación para equilibrar la balanza
Desde La Paz: Wendy Inarra