En Bolivia se intentará frenar la intromisión política en el fútbol, algo común en estos tiempos polarizados, más aún cuando los dirigentes, árbitros o jugadores han sido tentados por cargos políticos.
En la mayoría de las canchas de fútbol del oriente hace dos años se empezó a mandar mensajes políticos, con el pintado de su césped con la palabra “Autonomía”, obviamente haciéndose eco del pedido del empresariado y de los cívicos cruceños. Ello fue más allá, cuando en las barras bravas, en vez de apoyar a sus respectivos equipos lanzaban consignas e irrepetibles insultos. Y en el más reciente clásico cruceño, entre Blooming y Oriente Petrolero, antes de comenzar el juego los 22 jugadores se pusieron camisetas inscritas con un NO, en rechazo a la nueva Constitución Política del Estado, que será puesta a consideración, mediante un referéndum para su aprobación o no, de la ciudadanía boliviana el próximo 25 de enero.
Los jugadores trataron de mentir, señalando que se trataba de una negativa a la violencia que estuvo presente en los estadios bolivianos. Pero no era así. Los líderes cívicos de derecha también lucían las mismas camisetas en las graderías del estadio. Más tarde se escucharía la siguiente explicación: “La iniciativa de los dos clubes fue en apoyo al Comité Cívico (que impulsa la campaña por el No). Yo no me meto en política pero la decisión depende del directorio", explicó Oswaldo Paz, gerente de Blooming.
Una vieja tradición
La Federación Boliviana de Fútbol (FBF) recordó mediante un comunicado que bajo ningún concepto avala, respalda o comparte las expresiones gráficas de reivindicación y criterios ideológicos que algunos clubes despliegan en sus casacas en partidos oficiales. La FBF advirtió que se sancionará a los infractores porque es una “institución apolítica y no admite injerencias, intervenciones, ni discriminaciones de carácter político-partidista, racial, religioso o social y la que las mismas se hallan censuradas por nuestra legislación deportiva”. En esta misma línea, Mauricio Méndez, presidente de la Liga del fútbol boliviano, dijo que no se permitirá más ese tipo de pronunciamientos ni injerencia.
Prestigiosos comentaristas y periodistas deportivos rechazaron esta actitud, de que el fútbol se mezcle con políticas e ideologías, pero a la vez reconocieron que se trata de una vieja práctica en nuestro país. Son los mismos dirigentes de los equipos de fútbol que –a su vez son dirigentes cívicos o parlamentarios en muchos casos– buscan un protagonismo en el ámbito político para sobresalir en el ámbito político.
¿Recordamos?
Acá debemos mencionar al propio Mauricio Méndez, quien fue concejal en la ciudad de Cochabamba aliado a un partido de derecha, Acción Democrática Nacionalista (ADN), del ex presidente golpista en su primera gestión y democrático en la segundas Hugo Banzer Suárez.
Guido Añez fue presidente de la Liga del Fútbol Profesional Boliviano, luego fungió como diputado por Santa Cruz y también como presidente de la Cámara de Diputados por el Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR).
A los jugadores también les picó el bichito de la política, y así tuvimos al eterno capitán de la selección boliviana y baluarte del Bolívar, Carlos Borja, como diputado del MIR o Milton Melgar y Miguel Aguilar que fueron viceministros de Deportes. René Marcelo Ortube, árbitro FIFA, es director departamental de Deportes de La Paz, designación política del Movimiento Al Socialismo (MAS). Juan Carlos Durán, fue senador del MNR y candidato a dirigir ese alicaído partido, hoy sólo dirige al club Real Santa Cruz y el estadio del mismo lleva su nombre.
A letra muerta
Este es el comunicado emitió la FBF: “La Federación Boliviana de Fútbol, hace saber a sus Miembros y Afiliados que bajo ningún concepto avala, respalda o comparte las expresiones gráficas de reivindicación y criterios ideológicos que algunos clubes despliegan en sus casacas en partidos oficiales de la L.F.P.B. o A.N.F., mismas que responden a una corriente o determinación institucional propia, y tal como se lo señala el Art. 3 inc. f) del Estatuto Orgánico y en el Art. 5 del Reglamento del Estatuto Orgánico de la FBF, que indica que la FBF, es una institución apolítica y no admite ingerencias, intervenciones, ni discriminaciones de carácter político-partidista, racial, religioso o social y la que las mismas se hallan censuradas por nuestra legislación deportiva”.
La FIFA al respecto dice: “Los jugadores no deberán mostrar al público ropa interior con lemas o publicidad. El equipamiento básico obligatorio no deberá tener mensajes políticos, religiosos o personales. El organizador de la competición sancionará a aquellos jugadores que levanten su camiseta para mostrar lemas o publicidad. El organizador de la competición o la FIFA sancionará al equipo de un jugador cuyo equipamiento básico – obligatorio tenga mensajes políticos, religiosos o personales”. /
Desde La Paz, Richard Sánchez