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El kallawaya Don Apolinar se hace sentir en la Plaza Tomás Katari de Charrúa |
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Famosos por sus conocimientos sobre las propiedades de las hierbas, deambulan por el mundo sanando males.
Don Apolinar Ramos Quispe visitó la Festividad de Charrúa y contó a Renacer, que venía de Córdoba y que conoció otro barrio donde viven bolivianos que se llama Villa Libertador.
En Charrúa se encontró con varios de sus paisanos del pago, pero no sabe porque tuvieron temor en saludarlo o acercarse “quizás porque me vieron con mi poncho”, comentó.
El reconoce que no tiene grandes estudios, que ni siquiera es bachiller (estudios secundarios), pero mucho no le preocupa, porque no “comulga con la educación cuadrada” y desarrolló sus dones con los mayores desde que tiene ocho años.
Renacer pudo conversar con el en la Plaza Tomás Katari, y nos dio varias definiciones de lo que percibe que pasa a nuestro alrededor:
“En el mundo hay mucha gente enferma por falta de espiritualidad, y porque vivimos separados”.
Para el es importante tener en cuenta en la vida cotidiana los cuatro elementos: aire, agua, fuego y tierra. “El agua es la sangre de la madre tierra, y todos tenemos que estar agradecidos”.
-Hace mas de un mes se realizó el Encuentro de Abuelitos Sabios en Charazani, su pueblo, ¿como lo vivió?
Han venido contingentes de Argentina, Chile, Perú, Ecuador, Italia, México, EEUU y China, fue muy grato recibirlos en nuestro pueblo.
Charazani es una ciudad ubicada a 260 kilómetros de esta la ciudad de La Paz, sus habitantes hablan el idioma quechua (runa simi).
“Hablar de medicina es una cosa, yo curo la espiritualidad a través de rituales, yo curo los problemas en la vejiga, reumatismo y también me ocupo de curar a los que tienen locura.
“Recuerdo que vinieron a verme desde EEUU, allá tienen muchos problemas, inclusive la sangre es mas clara, es sangre blanca, y nosotros por ejemplo todavía tenemos la sangres oscura” acotó el kallawaya.
Sobre la medicina moderna, no ahorro definiciones: “las enfermedades vienen de la medicina científica, químicamente están arruinando el cuerpo de las personas.
A pesar de la existencia de los hospitales, Don Apolinar Ramos Quispe reivindica los conocimientos que por siglos heredaron de sus ancestros y que siguen aplicando hasta este momento.
Los Kallawayas se instalaron en Charazani hace varios siglos y son especialistas en conocer la propiedades de la variedad de plantas que nacen en esa zona geográfica subtropical.
De pronto nos muestra su ch’uspa y cuenta que trae dentro de el sus hierbas, como si fuera su laboratorio. Además muestra con orgullo su certificado extendido por el municipio de Charazani que certifica su especialidad.
“Nosotros como kallawayas tenemos que abrazar el planeta, no hay fronteras para nosotros, la tierra es una sola”.
Mientras en la plaza los sikuris ejecutaban las melodías, Don Apolinar también participaba.
Para cerrar la conversación aclaró con contundencia:
“Nosotros seguimos vigentes con nuestras yerbas y nuestros yuyos, y vivimos de esta medicina, nos han reconocido la UNESCO como tales”.
Durante su estadía en Buenos Aires visitó casas de familia, donde lo requirieron para que aplique sus conocimientos. Todavía estará unos días más y su tel. es el 038815 4081016.