Aún se mantiene el piquete de huelga de hambre en La Paz y dos residentes en Buenos Aires se unieron a la marcha de miles de bolivianos que exigen al Congreso la convocatoria a la Ley.
Al principio de septiembre había llegado a La Paz una veintena de residentes bolivianos en Buenos Aires para exigir un derecho postergado: el derecho a emitir su voto en el exterior. La crisis social que se había desatado en Bolivia, y que tuvo su punto más trágico el 11 de septiembre cuando más de 16 campesinos fueron asesinados en Cobija por los cívicos, había mermado las fuerzas de lucha a los compatriotas bolivianos y por eso, luego de una semana de intentos por entrevistarse con las autoridades del Senado –donde duerme el proyecto de la ley que daría luz verde al sufragio– varios decidieron retornar a su segundo hogar, el primero sigue Bolivia.
Sólo unos cuantos se quedaron en La Paz, alentados por el anuncio de la Coordinadora Nacional para el Cambio (Conalcam), realizado el pasado 27 de septiembre, del inicio de una marcha campesina para presionar al Congreso en la aprobación de la ley que convocará a los referendos sobre la aprobación o no de la nueva Constitución Política del Estado y la extensión máxima en la tenencia de tierras. Ahí también se pidió que el Senado apruebe la ley a favor de los residentes bolivianos en el extranjero.
Los pocos que quedaron iniciaron una huelga de hambre en la sede de los fabriles en La Paz que ya cumple dos semanas el jueves 16 de octubre. En este piquete se encontraban los ciudadanos Zenón Choque, Primo Conde, Ángel Castro, Mario Flores, Fausto Mamani y Juan Carlos Inocente. Sin embargo, estos dos últimos se unieron a la marcha que el Conalcam convocó en la localidad orureña de Caracollo, a 230 kilómetros de La Paz. Con una bandera argentina y la tricolor, los dos bolivianos con acento argentino están marchando junto a los miles de campesinos, cocaleros, indígenas, mineros, «sin techo», trabajadores en el agro del oriente. Hasta el cierre de edición, la marcha –que se calcula de 15 mil personas– llegó hasta la población de Patacamaya (a 100 kilómetros de la sede de gobierno) y se te-nía previsto que ingrese a la urbe paceña el próximo lunes 20.
«De esta forma vamos a presionar al Congreso a que apruebe una ley que ya duerme meses en sus escritorios, algo que deberían haberlo hecho en 15 días. Cuando lleguemos a La Paz vamos a reunirnos nuevamente con los compañeros huelguistas y haremos fuerza común hasta que dicten la ley para el voto de los bolivianos en el extranjero», dijo a Renacer Fausto Mamani.
Los dirigentes del CONAL-CAM ahora esperan que el legislativo sesione para definir el futuro del país con la aprobación de las leyes antes mencionadas y que también la mesa diálogo entre opositores y gobierno, establecida también en el Congreso, prospere para favorecer a los sectores mayoritarios del país. Si el Congreso aprueba las normas, la caminata será suspendida, caso contrario los movimientos sociales llegarán sí o sí, según dijeron sus dirigentes, a La Paz.
Marcha en Buenos Aires
El Comité de Apoyo al Proceso de Cambio y la Soberanía Popular Originaria y la Multisectorial de Solidaridad con Bolivia convocan el lunes 20 de octubre a las 16 hs a una concentración en el Obelisco de la Ciudad Autónoma de Bs. As. Para marchar a la Embajada de Bolivia, coincidiendo con el arribo de la Gran Marcha a La Paz de la CONALCAM. En el este acto se realizará un Escrache Simbólico a los Senadores que se oponen a la Ley de Voto Boliviano en el extranjero (al presidente. del Senado, Oscar Ortiz; Comisión de Relaciones Exteriores, Tito Hoz de Vila; Comisión de Constitución, Luis Vásquez Villamar) y manifestar nuestro más absoluto apoyo a los Huelguistas por el derecho de los bolivianos en el exterior.
Desde La Paz, Richard Sánchez