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la Asamblea por momentos se puso tensa pero no pasó a mayores |
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El pasado viernes 29 de agosto –luego de un cuarto intermedio– se reanudó la Asamblea Ordinaria de la Cooperativa de la Feria Ocean.
Ubicada en la zona de Ingeniero Budge, partido de Lomas de Zamora, la feria funciona desde el año 1991 cuando un grupo de comerciantes de la colectividad adquirió uno de los tres predios de «La Salada» y fundó la Cooperativa. En este marco cabe destacar que, junto al complejo Urkupiña y al paseo de compras de Punta Mogotes, constituyen la feria mayorista más grande de Argentina.
Se estima que de las tres ferias Ocean, es la de mayor prolijidad y la mejor organizada, aunque en este último tiempo «Punta Mogotes» ha crecido lo suficiente hasta constituirse en una verdadera competencia.
La Sociedad de Fomento Mariano Acosta fue el lugar elegido para la asamblea en cuestión que comenzó que estuvo dirigida por Emilio Ballesteros, síndico de la feria.
Renacer fue el único medio que cubrió la reunión, y es destacable que a diferencia de las demás, es la única que permite el ingreso de prensa para que los socios que no estuvieron presentes puedan enterarse de lo acontecido.
En una larga mesa, frente a los asociados, se encontraban las autoridades de la cooperativa y veedores que fiscalizaron la reunión. Con la presencia de tan solo el 10% de los socios y luego de una breve presentación por parte del presidente de la cooperativa, Carlos Oliva, la asamblea comenzó cerca de las 15:30.
Diversos fueron los temas que se trataron, primero se habló de la seguridad y la falta de mata-fuegos, ante esto las autoridades sugirieron que cada local tenga un equipo propio. Luego de algunas deliberaciones entre los socios surgieron dos posturas: unos requerían que en cada esquina haya un matafuego y otros exigían mejorar las instalaciones eléctricas que son un peligro para comerciantes y clientes. «Si tenemos que dar un poco más de dinero debemos hacerlo porque lo que se está poniendo en juego acá es nuestra fuente de trabajo, el sustento de nuestras familias y eso es lo importante», recalcó Hernán un socio de la cooperativa, a la vez que, sus compañeros lo aplaudían como expresión de apoyo.
La dificultad de horario fue otro de los conflictos en lo que se hizo hincapié. La feria Ocean es la única que posee portones y se llena fácilmente. Los comerciantes desde muy temprano hacen colas para poder entrar y son constantes los requerimientos de los miembros de la Comisaría Nº 10 del lugar que piden que las puertas se abran recién a las 2 AM y no antes. Por su parte, los socios dejaron en claro que el problema es producto de la falta de portones en las otras ferias, lo que provoca que ellos tengan que venir muchas horas antes y además estacionar amontonados. «Es la única feria que cumple los horarios, se debe exigir que las demás ferias tengan sus portones porque abren a cualquier hora» se quejó una afiliada.
A medida que fue pasando el tiempo, las voces se entrecruzaron y fue difícil mantener un orden, los socios parecieron dividirse en dos sectores: los que estaban a favor de la actual gestión y los defendían la gestión anterior.
Hace tres años que la feria cuenta con vigilancia propia, esta tiene un costo muy elevado que muchas veces no consigue el objetivo que se propone. Actualmente, la seguridad del lugar esta a prueba, en la reunión se hizo hincapié en el tema de la cobranza y se instó a incluir en las expensas el pago de las facturas, sin embargo, muchos socios mostraron su negativa, dado que, esto no cubriría a otros inquilinos que también deberían contribuir en el pago de la seguridad.
El debate mas fuerte giró en torno a la situación administrativa de la feria. El malestar de muchos de los presentes fue evidente, estaban en desacuerdo con Emilio Ballesteros y se quejaban por la ausencia de informes y acusaron el incumplimiento de su trabajo. «Le recuerdo a usted Ballesteros, que no da informes ni realiza reuniones, que la comisión anterior de Hilda García daba informes con regularidad», acusó un socio con voz fuerte y clara.
Consecuentemente y a modo de defensa, el síndico recalcó que debían ser los tesoreros los encargados de rendirle cuentas a él y que no le correspondía estar persiguiéndolos porque ese no era su deber. Del mismo modo detalló que junto con el doctor Sereni, uno de los contadores externos de la feria, se intentó realizar un balance pero la falta de algunos documentos, boletas y archivos impidió que se realice un informe claro que de cuenta de la situación económica real de la feria.
Integrantes de las gestiones anteriores y partidarios de la nueva gestión se acusaban mutuamente sin llegar a ningún resultado favorable. «Seguimos peleando y no vamos hacia arriba como otras ferias», criticó duramente una de las asociadas.
Finalmente, minutos antes de que se concluya la reunión, el presidente de la cooperativa comunicó la puesta al a día de los impuestos de rentas y el adelanto de los pagos de la moratoria con la municipalidad.
Sin llegar a resultados concretos se dieron a conocer los problemas que actualmente aquejan a la cooperativa. Conflictos que seguramente le tocará resolver a la gestión venidera luego de realizadas las elecciones que serán en noviembre próximo.
Mariela Giménez