El anunciado asueto de 4 días para votar en el revocatorio que dictó por decreto la presidenta Cristina Kirchner para ciudadanos bolivianos que trabajen en la administración pública no tiene mayor incidencia en dicha elección.
Para empezar, el sistema electoral boliviano realiza una depuración cuando
no participó en una elección (nacional, departamental o municipal) o en una consulta popular (referéndum); cuando participó, pero por alguna razón
no firmó la Lista Índice de Habilitados.
La última depuración general en Bolivia se realizó después de la elección nacional de representantes a la Asamblea Constituyente, el año 2006. En ese sentido el lapso para inscribirse en el padrón electoral ya cesó hace meses.
Podrán aprovechar esta medida los ciudadanos bolivianos que vivan en Argentina, que hayan votado para la Asamblea Constituyente, puedan costearse un viaje que implica $ 350 en bus, que solo se queden horas en su ciudad y que “aguanten” cuatro días de viaje de ida y vuelta desde Buenos Aires.
Teniendo en cuenta que la mayoría de los bolivianos en Argentina residen en Buenos Aires.
Pero bueno, el fervor patriótico puede hacer que algunos se tome un avión y se gaste U$ 400.
Si conoce alguno que cumpla esos requisitos, avísenos.
Mientras tanto habría que pensar en un plan mejor para ayudar a los ciudadanos bolivianos para ejercer su derecho al voto.
Viendo fantasmas
Llama la atención como algunos medios de Bolivia intentan hacer parecer toda una amenaza la posibilidad de que cientos de miles de bolivianos puedan cruzar la frontera para votar.
Primero, le dan demasiada relevancia a una medida que no tiene mayor incidencia, segundo porque se quiere presentar el ejercicio de un derecho como peligroso.
De esta manera quieren hacer aparecer como negativa la participación de los ciudadanos bolivianos en Argentina. En contraposición estos medios de comunicación no hacen mención a la participación histórica a realizarse en Buenos Aires, con la votación simbólica de miles de personas.