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En Villa Lugano faltan viviendas, hospitales y escuelas |
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A diario vemos en los noticieros casos de inseguridad por robos. Nadie habla de la inseguridad por no tener vivienda, nadie habla de la desesperación silenciosa de miles.
Es una bomba de tiempo, coinciden los analistas, pero los desesperados no tienen tiempo (como los chacareros) para aguantar semanas o meses sin trabajar, y tienen que buscar soluciones que se evalúan cada día que se termina.
Son miles, millones a los que los candidatos de turno prometen soluciones para algo tan elemental como una vivienda, un hogar para que se críen los niños que serán los que decidirán de nosotros en un abrir y cerrar de ojos.
Generalmente el uso del poder, sabe de formas “finas” de violencia, como provocar la ira de la gente para que se produzcan la guerra de “pobres contra pobres” en vez de que estos aúnen fuerzas para plantear soluciones para todos.
Eso se vio hace 20 días en Villa Lugano, cuando la gente se cansó de esperar los “tiempos políticos”, y se avalanzó a las viviendas que iban a ser entregadas, en las cercanías del hipermercado Jumbo.
Es un complejo de 128 departamentos a estrenar, construidos por el Instituto de Vivienda de la Ciudad. Esa imagen es como ver a un famélico que tiene frente a sus ojos un plato abundante de comida.
Y los noticieros del día siguiente los criminalizó a los desesperados hablando de usurpadores y de violencia. Y vaya el poder de la cámara de otro programa de TV de Telefé que su sola presencia evitó que la eficiente represión entrara en escena sin contemplaciones.
Pero días antes, cuando no había cámaras, la respuesta fue con efectivos de las comisarías 52 y 38, la Guardia de Infantería, un carro hidrante y un helicóptero con reflector respondieron con balas de goma y gases lacrimógenos.
Pero hace dos años en tiempo record se construyó un estadio de tenis en el Parque Roca.
Parece que hay gente que tiene más derechos que otra a tener paciencia.