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La hinchada del Bolívar celebra el único triunfo de la minigira en Argentina |
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Bolívar derrotó a Cerro Porteño por 2-0 en un encuentro amistoso, jugado en Buenos Aires.
De cara a su participación en la Copa Sudamericana –el domingo 20 de julio– Bolívar midió sus fuerzas frente al «azulgrana» paraguayo, en la cancha «Diego Armando Maradona» de Argentinos Júniors.
Las puertas del estadio se abrieron a las diez de una mañana, y se comenzaron a vender las entradas en esa mañana soleada pero fría. Los precios iban desde 18 pesos las populares hasta 38 las plateas preferenciales.
Los chicos de la escuelita de Milton Melgar, que ya se encontraban en las inmediaciones del estadio, comenzaron a agruparse frente a la puerta once para poder ingresar. Sus padres, ansiosos, se acercaban a las ventanillas para comprar sus boletos. Cerca de las doce comenzó el partido, dado que, los responsables del operativo de seguridad aún no habían llegado, con el estadio a puertas cerradas los familiares fueron el único público.
Pasadas las dos de la tarde, una multitud ingresaba al estadio para ver «el plato fuerte» mientras en la cancha un grupo de baile de
Paraguay ofrecía su espectáculo. Luego le tocó el turno a la agrupación Tobas Bolivia con una lucida actuación y también al Ballet Infantil que, por primera vez, se presento ante una gran cantidad de personas.
Las tradiciones de ambos países estuvieron presentes en el lugar, Jorge Imaña y su grupo demostraron, en la fría tarde, su gran capacidad y el calor del charango se hizo sentir hermanado con los valiosos acordes de las arpas paraguayas.
Uno de los momentos más emotivos fue cuando se entonaron los himnos de los tres países que participaron en este evento. La euforia de los hinchas del Bolívar se comenzó a palpitar. Cantos, gritos, alegría, las voces se aunaron, todo fue una fiesta y paradójicamente, en uno de los costados se podía observar a un grupo orureño alentando a su equipo rival el Bolívar. Al mismo tiempo, del lado de Cerro Porteño sus casi cien fanáticos con banderas y bombos cantaban a favor de su equipo.
Los celestes a esa altura ya habían ganado el partido de las tribunas.
A diferencia de su habitual indumentaria celeste, el plantel del Bolívar se presentó con una camiseta en la que predominaba el color azul.
La furia celeste abrió la cuenta a los 42 minutos del primer tiempo y al grito de gol los simpatizantes festejaron, chicos y grandes se unieron en un mismo abrazo.
Durante el entretiempo diferentes grupos de la colectividad tuvieron acceso al estadio para promocionar e informar sobre sus actividades. Los vendedores del lugar sólo pasaron ofreciendo gaseosas y panchos; la comida típica boliviana brillo por su ausencia.
El tiempo a veces tirano no permitió que los chicos de la Ballet Infantil hicieran su segunda presentación y su baile quedo trunco. Cerca de las 5 de la tarde comenzó el segundo tiempo, el sol se iba escondiendo y la temperatura bajaba, sin embargo, nadie se movió del lugar. A los 20 minutos Bolívar cerró el 2 a 0 final y fue victoria para Bolivia.
En un ambiente tranquilo y festivo los simpatizantes abandonaron el estadio conformes de haber podido acompañar a sus equipos. La respuesta del público no fue la que los organizadores esperaban, estaban a la venta 18.500 entradas, pero no se vendieron más de 5.000.
La minigira de Bolívar incluyó otros amistosos con Argentinos Jrs y Estudiantes de La Plata, con los que cayó derrotado por idéntico marcador: 1 a 0.
Mariela Giménez