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Goldberg cuchichea con Thomas Shannon |
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En una coyuntura boliviana complicada, se hizo presente la más importante misión diplomática a Bolivia podría significar un intento de restablecer las malogradas relaciones bilaterales o quizás algo más.
La esperada reunión se realizó y duró 100 minutos. La madrugada del miércoles 22 de julio, el secretario adjunto de Asuntos del Hemisferio Occidental de EEUU, Thomas Shannon, se reunió con el presidente de Bolivia, Evo Morales, para –entre otras cosas– limar la áspera y crítica relación bilateral.
«Terminamos acordando que la única conspiración que va existir en nuestras relaciones bilaterales será la conspiración contra la pobreza, contra la desigualdad y la exclusión social», dijo Shannon al finalizar el esperado encuentro, en donde Evo anunció que mostraría pruebas de la conspiración en contra de su gestión que hace el gobierno estadounidense. Las pruebas no se conocieron públicamente.
Shannon había agendado visitar la zona del Chapare de Cochabamba, donde tendría previsto reunirse con autoridades policiales y municipales, lo cual rechazó Evo sin su previa autorización. Shannon quería conocer las causas que motivaron las protestas contra los cooperantes de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID).
Siguiendo el rastro
Primero fueron las acusaciones en contra del Embajador de EEUU en La Paz, Philip Goldberg, de financiar y apoyar de forma directa o indirecta las acciones de sectores radicales de la oposición representada por empresarios y cívicos en la región oriental con asiento principal en Santa Cruz, quienes apoyan la instauración de sus estatutos para conducir un sistema autonomista. Algunas voces más radicales hablan de independencia. Y todo esto recordando que Golberg estuvo presente cuando la antigua Yugoslavia se desmembró.
También pesan las denuncias sobre la cooperación estadounidense de USAID –que fue expulsada del Chapare de Cochabamba– que estaría apoyando a la oposición política de Morales.
«Vamos asegurar que en las relaciones bilaterales haya la transparencia necesaria en nuestros programas (USAID) y también en la manera que hablamos y cooperamos con el gobierno de Bolivia para asegurar que ese tipo de preocupación o acusación no surja en el futuro», explicó Shannon al respecto.
También Shannon aprovechó los micrófonos para reconocer el trabajo del Gobierno en la lucha contra el narcotráfico. Reconocemos el gran esfuerzo del Gobierno en diferentes aspectos de su labor, importante para EEUU, especialmente en la lucha contra antinarcóticos», dijo Shannon, quien arribó a La Paz junto al vicesecretario adjunto principal para Asuntos Internacionales de Narcóticos, William McGlynn.
La noticia del asilo político que brindó EEUU a Carlos Sánchez Berzaín es otra piedra en el zapato de esta novela bilateral pues este ex ministro reside junto al ex presidente Gonzalo Sánchez de Lozada en el país del norte y están acusados por la muerte de 68 personas en octubre de 2003, cuando un levantamiento popular derrocó a su gobierno. Esta misma noticia provocó un intento de toma de la sede de la Embajada en La Paz. Golberg fue llamado por Washington y días después retornó a La Paz.
Al respecto, el gobierno boliviano anunció que en agosto se elevará ante el Departamento de Estado (Cancillería) de EEUU, el exhorto suplicatorio para extraditar a Sánchez de Lozada, tema que también fue tocado en la reunión entre Evo y Shannon. A esta altura nos preguntamos ¿cuáles fueron los verdaderos motivos para una visita de tan alto nivel?
Buenas o malas
Primero, realmente el gobierno de Bush está preocupado por los temas en agenda, como la lucha contra el narcotráfico, acuerdos comerciales, acuerdos migratorios y la relación bilateral, pues hay un fuerte distanciamiento entre La Paz y Washington desde 1952, cuando se dio la llamada Revolución Nacional durante el gobierno del Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR) que afectó los intereses económicos estadounidenses que durante tantos años había anclado en este país.
Y segundo, que esta misión –el de mayor nivel que envía EEUU durante el actual gobierno– pretenda sentar presencia en suelo boliviano en días decisivos para la política boliviana, pues estamos a dos semanas del Referéndum Revocatorio, que determinará si el Presidente, Vicepresidente y los prefectos quedan en sus cargos o deben dejarlos, según el voto de los ciudadanos. Más aún si se confirma el referéndum revocatorio de varios prefectos opositores al gobierno.
Tampoco se puede olvidar hoy la reactivación y presencia de la IV Flota de la Armada de EEUU (con una increíble potencia de fuego aeronaval) del país más poderoso del mundo en aguas del océano Atlántico y ríos continentales, que respondería a las hipótesis del surgimiento de conflictos en algunos países de Sudamérica (en el que obviamente se incluye a Bolivia, además de Venezuela o Ecuador) que vaticinan los cientos de analistas del Departamento de Estado y de Defensa de EEUU. Los Presidentes de Brasil, Argentina, Ecuador y, obviamente, Bolivia ya alertaron esta presencia más que incómoda.
Desde La Paz, Richard Sánchez