Si bien la popularidad del presidente García ha frenado su caída libre por el momento, las cifras desagregadas de las últimas encuestas ratifican que los mayores niveles de desaprobación provienen de la zona sur del país, 77%, según el Instituto de Opinión Pública de la Universidad Católica.
En el caso de Lima y Callao, la plaza más fuerte del Jefe del Estado, la desaprobación llega a 56%, con lo que se puede decir que en promedio el 63% de la población, a nivel nacional, está en contra de su gestión al frente del gobierno.
De haber tomado en cuenta las cifras desagregadas, el Mandatario no habría realizado un manejo poco hábil de la crisis que mantienen las regiones Tacna y Moquegua en demanda de una distribución más equitativa del canon minero.
Entre las principales razones que señalan los encuestados para desaprobar la gestión del presidente García figuran el alza de precios o la inflación (25%), no cumplir sus promesas o ha vuelto a engañar al pueblo (14%), no gobierna para los pobres (6%) y el alto nivel de desempleo (6%).
Pero, además, el nivel de desconfianza en el gobierno continúa siendo muy elevado, pues un 74% de los peruanos tiene poca o ninguna confianza en el gobierno aprista, mientras que sólo un escaso 26% tiene mucha o alguna confianza. En la zona sur el 87% tiene poca o ninguna confianza en el régimen aprista.
El analista Sinesio López afirma que García ha vuelto a la realidad, pasada la Cumbre ALC-UE, pues su aprobación se mantiene en los niveles de diciembre de 2007. Anota que probablemente el congelamiento temporal de su caída obedezca a algunas medidas que impulsa el gobierno y favorecen a los más pobres. Pero muchos perciben que Alan García se ha desplazado a la derecha y la sociedad está en el centro.
Argenpress