Un recital en rojo amarillo y verde

El músico tarijeño abogó por la unidad de Bolivia
 

Juan Enrique Jurado se presentó en Buenos Aires y dio un recital muy emotivo en un local de Capital.

Kory mega disco fue escenario donde se presentó el cantautor tarijeño, si bien no hubo mucho público, la presentación despertó emociones, en un momento particular en Bolivia, en esa tarde se realizaba el referéndum cruceño.

Pudimos conversar con el artista después de la presentación, y la situación política merodeaba como un tema ineludible.

¿Cuál fue la impresión de Bs As, su público y repercusión de su presencia?

Feliz, ver gente honesta, humilde que ha venido a trabajar a la Argentina, se ve su progreso. Estoy contento por compartir este momento grato, muy lindo. Sentí mucho calor humano, con ganas de recordar sus raíces, su esencia.

¿Cómo vive esta situación que está pasando Bolivia?

En estos cambios se notan los grandes grupos de poder reducido y mediático que confunde a la población, y estos cambios sociales tienen que dolerle a alguien, si no se quejaran diríamos que el gobierno no está haciendo nada. Lo que hace el gobierno es recuperar la dignidad con la recuperación de los hidrocarburos, y muchas otras obras buenas.

Fue representante en la Constituyente por el MAS ¿cómo fue la experiencia?

Una experiencia mala porque donde debería ser un lugar de reencuentro fue un lugar de discordia porque la oposición acostumbrada a imponer siempre sus decisiones esta vez no podía porque la mayoría era nuestra y lo que hicieron fue obstruir, obstruir y obstruir. En mi comisión de hidrocarburos el único punto de disenso que teníamos, que yo como boliviano quería que el 51 % por lo menos de los recursos naturales en hidrocarburos sea de los bolivianos y el 49 % podría ser de una empresa extranjera, como mínimo. ¿Cómo un boliviano quiere partir por la mitad las cosas? Ellos querían 50 y 50. Si tenemos el 90 % mejor. Queremos tener el poder de decisión y eso se hace con el 51 %. Eso fue el punto en disenso.

Canciones bien populares como la “Roja, amarillo y verde” que repercutió a lo ancho y largo del mundo, que tiene una historia, un tiempo, y una reedición posterior.

Sí, fue grabada en tiempo de facto, en el gobierno de Banzer. Era difícil escucharla, no les gustaba y no dejaban escucharla. La canción no atropella ninguna media dignidad de ningún boliviano, hace la unidad de todos y se defiende, como puede, de la intromisión extranjera. Recupera la dignidad boliviana, es una inyección de ánimo, de amor a la patria. Cuesta que la gente escuche las cosas buenas. Hoy es un himno más del país, y la patria también, hoy es una marca nacional más, que lo cantan los colegios, los cuarteles, del cual me siento muy orgulloso.

¿Cómo ve el fututo?

Hay que tener paciencia y tolerancia. Creo que vamos a tener cambios positivos. Como dije los cambios son dolorosos y lo importante es que no se va detener, el cambio se va dar. Los efectos son los que darán el premio o castigo a quienes hagan el cambio. El mundo está convulsionado por la superpoblación, hoy falta alimento, el biocombustible que afecta a los países más pobres, carburantes, el calentamiento global, problemáticas donde Bolivia es una parte del universo porque hoy en día los países estamos en la globalización y por los medios de comunicación sabemos de las problemáticas en el momento que suceden los sucesos y nos sentimos parte de eso, y todos tenemos la responsabilidad de un cambio positivo en el mundo.

texto y fotos:
Jaime Choque.

 
periódico Renacer

Zaikoms // Diseño Web