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George Bush sonrie junto a Alan Garcia |
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Luego de poco más de un año de negociaciones y trabas en el Congreso estadounidense, este viernes los presidentes de Perú y EEUU firmaron el Tratado de Libre Comercio entre ambas naciones.
Los presidentes de Perú, Alan García, y Estados Unidos, George W. Bush, firmaron la tarde de este viernes, en Washington, la implementación del Tratado de Libre Comercio (TLC) entre ambas naciones, a un año de haber rubricado por primera vez el pacto.
A la ceremonia, que inició a las 14H00 locales, asistieron por Perú, el presidente Alan García, el canciller, José Antonio García Belaunde y la ministra de Comercio Exterior, Mercedes Aráoz y, por Estados Unidos, estuvo el conservador Bush.
Antes de partir en un vuelo comercial hacia territorio estadounidense, García aseguró que el TLC abrirá las puertas del primer mundo a Perú.
«A este paso, en el 2021 podríamos aspirar a ser un país del primer mundo y con el TLC entramos por la puerta grande al primer mundo», dijo.
Ya en Estados Unidos y ante representantes de la Cámara de Comercio de Estados Unidos, García declaró: «Hoy es un gran día para la democracia, para el desarrollo económico con justicia y es un mal día para quienes no creen en la democracia, no creen en el libre del comercio, en la tecnología del futuro y las relaciones con sus pueblos».
Pero en 2006, García no opinaba lo mismo del TLC con el país más rico del mundo. Durante su campaña previa a las elecciones presidenciales del 9 de abril, el actual jefe de Estado aseguró que sólo aprobaría el TLC «por un período de prueba» y garantizó que de ser electo su Gobierno no permitiría que el TLC «afecte a los pequeños agricultores y campesinos; revisaremos el TLC, línea por línea, palabra por palabra (...) Vamos a renegociar el TLC en defensa de los campesinos’’.
Sin embargo, a juicio de la periodista, Vicky Peláez, la economía mundial está liderada por 100 trasnacionales pertenecientes a los países desarrollados y que son las encarga-das de redactar los contenidos del TLC para cada país, con el fin de «apoderarse» de los recursos natura-les y de toda la infraestructura local.
«Entre las cien economías más grandes, 51 son corporaciones multinacionales, como Wal Mart, por ejemplo, cuyo ingreso de unos 200 mil millones de dólares supera tres veces todo el Producto Interno Bruto (PIB) de Perú», explicó en un artículo publicado en la página Rebelión.
Peláez estima que «son mega corporaciones las que elaboran el contenido del TLC para cada país con el propósito de no solamente apoderarse de los recursos naturales, sino de toda la infraestructura de cada país tomando el control sobre la salud, educación, agua, saneamiento, energía, bancos, turismo, transporte, construcción, correos, servicios jurídicos, servicios inmobiliarios, publicidad, bibliotecas, medios de comunicación, etc.».
El Tratado de Libre Comercio plantea que 80 por ciento de los productos de la enorme maquinaria estadounidense entren al mercado peruano de forma inmediata y sin pagar aranceles, y los peruanos, con menos capacidad de producción, podrán entrar al estadounidense de la misma manera.
El avance del TLC se había visto frenado por la mayoría demócrata (que controla las dos Cámaras), desde enero pasado, tras pedir el fortalecimiento de normas laborales y del medio ambiente en los acuerdos firmados por el Gobierno del presidente Bush.
Las leyes comerciales de Estados Unidos establecen que el Congreso sólo puede aprobar o rechazar en su conjunto un acuerdo comercial con otro país, pero no puede modificarlo.
El Congreso de Estados Unidos tiene todavía pendiente la aprobación de tratados de libre comercio con Colombia, Panamá y Corea del Sur.
A pesar de las presiones del gobierno del presidente Bush, los demócratas parecen determinados a no aprobar por ahora el tratado con Colombia, al exigir a Bogotá que resuelva antes el problema de los asesinatos de sindicalistas y el llamado «escándalo de la parapolítica», que afecta a varios funcionarios activos del Gobierno del presidente Álvaro Uribe.
Telesur