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La plaza es un espacio público que puede ser aprovechado por los vecinos |
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El único que cuenta Villa 20 de Lugano está arancelado, ahora los vecinos pretenden acondicionar el espacio que se encuentra frente a la salita de salud para su libre acceso.
Demasiadas expectativas había generado en su momento, tanto el proyecto como la construcción misma del predio deportivo de la Junta Vecinal de Villa 20 Lugano, porque en definitiva se trataría del único espacio recreativo que dispondría el barrio, con más de 25.000 habitantes. Sin embargo, esas expectativas quedaron truncadas por la forma de administrar el predio, cobrar aranceles por su uso coarto a los vecinos acceder libremente al lugar.
Ante esa restricción y la infinidad de factores que se involucran a causa de la falta de un espacio recreativo y deportivo en un barrio con numerosa cantidad de chicos y adolescentes, que carecen inclusive de veredas aptas para transitar y mucho menos poder jugar, el Centro de Salud Nº 18 dependiente del Hospital Piñeyro, impulsa el proyecto de acondicionamiento del espacio físico que se encuentra en frente de la salita de salud, que en ocasionales fines de semana es usada como cancha de fútbol, pese a los riesgos que se corre por la irregularidades del suelo, causadas por la falta de un mantenimiento adecuado.
El proyecto consiste, en acondicionar ese espacio físico en cancha de césped. Para plasmar el objetivo se requiere un alambrado, un cacheo de pasto, una topadora que saque las piedras, una moto niveladora y una persona que se encargue todos los días de regarlo y cuidarlo. «No es más de 10 mil pesos lo que se necesita para llenar ese lugar de pibes que practiquen fútbol, concretar este sueño depende de dos cosas, consenso vecinal y voluntad política, es una falta de sentido común no usar esos predios» sostuvo a Renacer el Médico Pediatra Fernando Murías.
«El primer puntapié es demostrar que hay gente con ganas de gastar su tiempo en esta iniciativa, gente que tenga ganas de iluminar la cancha, de hacer un tinglado para guardar las cosas. Ese espacio hay que apropiarlo para el uso de los vecinos, de lo contrario se apropiarán los vivos, después cobrarán entradas, se harán los dueños del lugar, ocuparan un lugar en el poder y dejarán fuera a los vecinos» interpeló a la comisión vecinal el Dr. Murías.
Denunció además, que según declaraciones del Sr. Miguel Ángel Rodríguez funcionario del IVC (Instituto de la Vivienda de la Ciudad), la plata ya estuvo dispuesto para la construcción de ese polideportivo en el lugar señalado, la afirmación la habría realizado hace un año atrás públicamente en una reunión vecinal, pero, hasta ahora lamentablemente no se ha visto nada.
Después de la etapa de consenso, la tarea será gestionar los fondos económicos en instancias de gobierno. «Para conseguirlo el consenso es fundamental», reitera más de una vez Murías, inclusive exige el apoyo de los diferentes Consulados, Bolivia, Paraguay y Perú, porque en el lugar habitan cantidades considerables de gente extranjera que pertenecen a estas colectividades y que lamentablemente carecen de espacios recreativos y deportivos en el lugar donde viven.
Las reuniones se realizan los sábados por la mañana en el centro de salud. El lugar es considerado neutral, de esta manera según se explica, se evitaría presiones partidarias e intereses hasta particulares.
Sobre la participación de la junta vecinal, Murías responde, «No forman parte de la iniciativa, porque no comulgan con la idea de Club Social Deportivo, la cancha de cemento que se encuentra a su cargo no esta abierto, además están ocupados negociando con el próximo gobierno. Si hay posibilidad de charlar sin bajar la bandera de un club apartidario sin credo religioso, lo haremos sin ningún problema con ellos y con todos que así lo deseen».
Murías, seguro de que el proyecto será una realidad en corto tiempo, se atrevió a lanzar propuestas de nombres para el polideportivo «Tupac Amaru», «Deportivo Villa 20», «Tupac 20», «Villa 20 fútbol Club». Pero dijo, «que los chicos que practicarán fútbol, los padres que serán los directores técnicos, los que organicen campeonatos y la vecindad toda son quienes elegirán el nombre apropiado de su polideportivo».
El proyecto pretende constituirse en un espacio de contención para niños y jóvenes con libre acceso, además de generar identificación con el lugar de pertenencia. Sin embargo, muchas veces los ideales de inicio suelen caer en los mismos errores de aquellos cuestionados.
La idea de crear un espacio de recreación al servicio de los vecinos del barrio siga en pie, el alambrado con el se pretende cercar la canchita, no sea limitable a unos cuantos, como ocurre con el caso del polideportivo de la Junta Vecinal.
AME