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Premian al emprendimiento familiar en Monte Vera |
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La Cooperativa de Residentes Bolivianos 6 de Agosto recibió un premio de la Fundación del Banco Francés.
La Fundación Banco Francés está ubicado en el barrio de Barrancas de Belgrano, allí los directivos más importantes de este banco se hicieron presentes para otorgar numerosas distinciones, entre ellas el Premio al Emprendedor Agropecuario que se ha constituído como «un clásico» del sector. Es un reconocimiento y un estímulo para aquellos empresarios, productores y profesionales del agro que han innovado en sus empresas y logrado una mejora en la rentabilidad debido a esa innovación.
En la 18ava. versión fueron entregadas otras 11 distinciones, en las cinco categorías en que se divide el certamen, para trabajos pertenecientes a las provincias de Buenos Aires, Entre Ríos, Formosa, Neuquén, San Luis, Santa Fe y Tucumán. Participaron 37 trabajos provenientes de 13 provincias.
La Cooperativa de Residentes Bolivianos «6 de Agosto» de la provincia de Tucumán recibió un primer premio al Emprendedor Agropecuario del Banco Francés el pasado jueves 8 en su sede de Belgrano.
Esta organización logró formalizar su actividad gracias al trabajo de sus miembros y al compromiso de los integrantes del Programa de Servicios Agrícolas Provinciales (PROSAP) que fue puesto en marcha por la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos de la Nación.
Consecuentemente nació el teórico «De las sierras del Potosí a los nevados del Tafí», protagonista de esta nota, ganador del Primer Premio en la categoría actividad agropecuario con orientación social y comunitaria recibido por miembros del PROSAP y el presidente de la cooperativa de San Isidro de Lules.
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Los ganadores del premio mayor se acercan a recibir la distinción |
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El trabajo consiste en el relato de la aventura encarada por jornaleros bolivianos que dispersos bajaron desde su tierra natal para trabajar profundamente los suelos salteños y jujeños, hasta el momento en que se encontraron unidos en un proyecto que apoya e impulsa la actividad en torno a la tan requerida frutilla.
Al finalizar la ceremonia, el consultor del PROSAP, Álvaro Simón Padrós, contó a Renacer que la intervención realizada con el respaldo del Ministerio de Producción provincial tiene dos componentes: uno de obra de riego y el otro de desarrollo tecnológico y comercial.
En lo que respecta a su experiencia directa con los miembros de la cooperativa, confesó que nunca es fácil al principio porque «el pequeño productor normalmente es muy individualista», pero en el caso de este grupo que en su momento eran escasas personas lo sorprendió el entusiasmo con que recibieron la propuesta.
Al respecto, el actual presidente de «6 de agosto», oriundo de la zona rural de Potosí, Cristóbal Vargas recordó que tuvieron que conversar una y otra vez para encontrar las formas de seguir y que felizmente sin saberlo se fueron convirtiendo en los socios fundadores.
Cristóbal proyecta ampliar los socios de la cooperativa para poder crecer en este pro-ceso interdisciplinario e interinstitucional en el que se descubre haciéndose a sí mismo junto con el trabajo realizado entre todos.
La cooperativa creció desde el 2004 hasta la actualidad, de 3,5 a 28 hectáreas, de 50 a 750 toneladas de producción y de 68.000 de ganancia a 1.100.000, con la proyección de aumentar en 20 hectáreas el año próximo, lo que los convierte en uno de los tantos ejemplos de los grandes logros obtenidos por el programa en otras experiencias.
Pero a pesar del éxito de este emprendimiento en el que se abastece a buena parte del mercado interno y se comercializa la frutilla a los exportadores del país, tienen en mente el desafío de llegar al exterior por sus propios medios y para eso hace falta infraestructura.
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Cristóbal Vargas recibió la distinción en nombre d el Cooperativa 6 de agosto de Lules (Tucumán) |
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Otro reconocimiento
En el evento se encontraba el Encargado de Negocios de la Embajada de Bolivia, Sixto Valdéz Cueto, quién evaluó positivamente el premio a «6 de Agosto» y lo calificó como un reconocimiento que «simbólicamente se extiende a los demás productores inmigrantes bolivianos».
Estas personas, aseguró el funcionario, “traen consigo conocimientos muy antiguos de producción armónica con la naturaleza y hoy comprenden un alto porcentaje de la producción hortícola del Gran Buenos Aires para la Capital Federal.
Es por esto que además de la extensa y ambiciosa agenda que comparten, Bolivia está interesada en un sistemático trabajo con el Estado argentino para fortalecer a las cooperativas y extender este sistema productivo a otros sectores dónde también trabajan bolivianos”, dijo.
Y con la esperanza de que lo dicho por Valdéz Cueto se reproduzca, la escultura con la que Pujía simbolizó a la comunión entre la pareja humana, la tierra y el sol, se fue a Tucumán en las retinas de Cristóbal colmadas de imágenes dulces de cosecha.
Natacha Arburúa