Memoria en el ex centro clandestino “Mansión Seré”
El viernes 12 de Octubre numerosas pinturas pertenecientes a Pastor Vallejos, pintor oriundo de Potosí, Bolivia y residente hoy en la Argentina , poblaban las paredes de la planta alta de la Casa de la Memoria y la Vida, ubicada en el predio Quinta Seré, donde se encontraba el ex centro clandestino de detención denominado Atila o La Mansión por la última dictadura militar argentina: «Entonces para hablar de mestizaje cultural se tiene que aceptar que todos estos valores o estas creaciones deben haberse también mestizado, es decir, mezclado en igualdad de condiciones. Cómo podemos hablar de mestizaje cultural en los países llamados latinoamericanos en los cuales hay una religión oficial y obligatoria que es la religión impuesta por el sistema. Cómo podemos hablar de mestizaje cultural cuando hay un idioma impuesto por los invasores. [...] las naciones andinas tienen su propia entidad, nuestros hermanos no necesitan recuperar nada, viven como originarios, tienen su cultura andina. El problema es que viven reprimidos, víctimas permanentes del etnocidio a través del sistema educativo y los medios de comunicación (prensa, revista, televisión, Internet, etc.), hay colegios que los obligan a occidentalizarse.
Para sobrevivir muchos niegan su identidad o la ocultan, se tiñen el cabello, se disfrazan de occidentales. Esto es un acto instintivo de conservación, de defensa del exterminio físico», con estas ultimas palabras terminó su exposición el artista plástico indigenista en la charla abierta «Pasado, presente y futuro de los pueblos indígenas», en la que participaron además Walter Colque, militante de la causa indígena y músico de folklore norteño y Luis Pincén, tataranieto de un cacique tehuelche –mapuche y presidente de la “Asociación Namuntu”. La charla se desarrolló en la Mansión Seré, Casa de la Memoria y la Vida del Municipio de Morón. Este lugar fue uno de los cientos de Centros Clandestinos de Detención que funcionaban en Argentina durante la Dicta-dura Militar instaurada en 1976. La mansión en la que la Fuerza Aérea mantenía prisioneros, torturaba y asesinaba a detenidos-desaparecidos, fue destruida por los mismos militares para ocultar las evidencias de lo que allí ocurría, tras realizarse una fuga exitosa de un grupo de detenidos. Es por eso que hoy la casona ya no existe, sólo se realizan excavaciones en el lugar en donde se sabe estaba levantada y la Casa de la Memoria y la Vida, actual sede de la Dirección de Derechos Humanos del Municipio de Morón, se encuentra frente a ese sitio, dentro del predio en el que hoy funcionan además lo que se conoce por el Polideportivo Gorki Grana, y la Dirección de Deporte y Recreación. Este espacio público es un sitio recuperado por este municipio en el que se realizan diversas actividades deportivas, recreativas y culturales y se desarrolla allí, además el Proyecto Mansión Sere, que promueve políticas públicas para la recuperación de espacios de la memoria integrando a diferentes actores como militantes, ex detenidos desaparecidos y vecinos para la defensa y promoción de los derechos humanos.
La actividad realizada en este espacio, que formó parte de otro exterminio con muchas características similares al padecido por los Pueblos Originarios que se recuerda cada mes de Octubre, incluyó la actuación de un grupo de música andina, del que formaba parte Walter Colque, uno de los expositores y culminó con un debate con el público que presenció la charla.
Lucila Anigstein