Los inmigrantes indocumentados en New York podrán tramitar sus licencias y no es necesario mostrar su status migratorio.
El Gobernador del Estado de New York, Elliot Spitzer, en una rueda de prensa en 21 de septiembre dijo: «para tener calles y carreteras más seguras y bajar el costo del seguro, cambiaremos la política para que la gente salga de la sombra. Ya no necesitan esconderse», dijo Spitzer, en forma mas dura también declaró: «No seremos parte de lo que se ha propagado en el nivel federal -que si no admitimos que están aquí, podemos negarles de alguna forma los servicios. Esa es una mala política».
El cambio en la política tiene el objetivo de mejorar la seguridad y reducir los pagos de las pólizas de seguros por parte de todos los automovilistas de Nueva York, por unos 120 millones de dólares anuales, dijo David Swarts, jefe de la oficina de vehículos motorizados.
Con la nueva medida, los inmigrantes, sin importar su situación, podrán presentar un pasaporte válido de su país, así como también una prueba de residencia del Estado de New York para solicitar la licencia, ya no será necesario un número de seguro social.
La política será aplicada por etapas a partir de diciembre. Las autoridades dicen que el nuevo sistema es más seguro porque es mucho más difícil falsificar un pasaporte con una foto que un certificado de nacimiento y un número de seguro social. Líderes sindicales dijeron que la medida servirá de ejemplo para todo el país.
El activista y reverendo Rubén Díaz dijo: «con el gobernador Pataki no pudimos, pero esto es algo tremendo para nosotros, casi 300.000 personas se van a beneficiar».
José Reyno, inmigrante, dijo: «es muy indispensable para poderse identificar, hay mucho temor, todo el mundo cree que somos terroristas, pero la mayoría somos inmigrantes que trabajamos aquí»
El cambio generó críticas de algunos legisladores republicanos de Nueva York. El representante Randy Kuhl dijo que la nueva política «socava las medidas preventivas que protegen a nuestro país de las amenazas a la seguridad nacional».
Destacó que los aeropiratas del 11 de septiembre tenían licencias que les ayudaron a alquilar automóviles y a abrir cuentas bancarias. Un senador estatal republicano ya está planeando presentar un proyecto de ley que obligaría a las autoridades a pedir un número de seguro social para obtener una licencia, y un grupo que representa a familias de víctimas del 11 de Setiembre dicen que la medida es una receta para una catástrofe.
Desde EEUU: Walter Rodríguez