En la última convocatoria de la 18va. edición del Premio al Emprendedor Agropecuario 2007, que realiza el Banco Francés (BBVA), Tucumán presentó un trabajo titulado «De las sierras del Potosí, a los nevados del Tafí» donde se describen las actividades de transferencia de tecnología agrícola. Este fue realizado por el equipo multidisciplinario del Programa de Servicios Agrícolas Provinciales (Prosap) y la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (Eeaoc).
Ese trabajo, que se realizó en la Cooperativa de Residentes Bolivianos «6 de Agosto», en San Isidro de Lules, se hizo a-creedor al primer premio en la categoría «Actividad agropecuaria con orientación social y comunitaria».
Debe entenderse que los trabajos comunitarios siempre sirven de apoyo mutuo entre productores, cuando los medios y las escalas de producción no alcanzan. Y en el caso de estos pequeños productores, el esfuerzo común obtuvo el mejor resultado.
(...) Cuando se evaluó este proyecto, los técnicos del Ministerio de Desarrollo Productivo detectaron que había muchos productores bolivianos a cargo de los cultivos de frutilla y de hortalizas en Lules. Entonces se planteó el objetivo de transformar este «grupo» disperso, que producía aferrado a una economía de subsistencia, en una empresa mediana rentable, competitiva y sustentable.
Estos productores venían de trabajar como jornaleros en Salta y en Jujuy (en distintos cultivos) y con el correr del tiempo lograron independizarse y constituir una pequeña Cooperativa en tierra tucumana. Su principal capital era y es, el trabajo. Su virtud, la laboriosidad.
Hoy, con los alcances obtenidos a través de mencionado programa, se logró, entre otros beneficios: consolidar y fortalecer a la Cooperativa; disminuir sustancialmente los costos de producción y de comercialización a través de compras y ventas de manera asociativa; la aplicación de Buenas Prácticas Agrícolas (BPA) y la aplicación en toda la superficie explotada de un esquema de Manejo Integrado de Plagas y enfermedades (MIPE).
Todos estos instrumentos son indispensables para llevar a adelante y con éxito una actividad productiva sustentable.
El esfuerzo asociativo tuvo buenos resultados y debe destacarse que todo se manejó a través de un plan operativo, con transferencia tecnológica del manejo agro-nómico (validada en los campos experimentales de la Eeaoc). También el sector fortaleció su sistema de control sanitario, orientado con el manejo integrado de plagas y enfermedades, incluyendo el control biológico.
Una vez concluida esta etapa productiva con los aportes técnicos indispensables para obtener cantidad y calidad del producto, viene la comercialización. Para ello, el programa orientó el manejo económico comercial de las explotaciones agropecuarias según las capacidades productivas, a los fines de mejorar las registraciones contables y los manejos de los costos de producción y de la administración. También permitió el acceso a fuentes de información sobre los mercados de productos e insumos y a las ofertas y alter-nativas de financiamiento.
Gustavo Frías Silva
La Gaceta de Tucumán