Inauguran la “Colección Osvaldo Bayer” con un libro que rescata la epopeya de indígenas del Noroeste argentino que se plantaron ante el estado por sus derechos que marcan un antes y un después del movimiento indígena en este país.
El jueves 4 de octubre, en la Asociación Madres de Plaza de Mayo, se presentó oficialmente el libro de Marcelo Valko titulado “Los indios invisibles del malón de la paz”. El texto narra la epopeya llevada a cabo en 1946 por más de 130 integrantes de la comunidad colla del noroeste argentino (NOA) en reclamo de sus tierras.
El acto inició dando lectura a la carta que las Madres dirigieron a Bayer agradeciéndole su participación en las ediciones de la Asociación. A continuación Marcela Jaramillo además de celebrar la publicación de esta investigación, hizo referencia a las actuales condiciones en que se encuentran los reclamos por tierras en Argentina. Si bien hay «avances en el reconocimiento de las tierras», expresó Marcela, sigue existiendo la amenaza a los recursos naturales puesto que las industrias quieren «llevarse todo sin dejar nada». El tema del territorio desde la mirada de los pueblos originarios implica mucho más que «una superficie», conlleva la idea de «un espacio de vida y de recursos». En este sentido, la reciente aprobación de la Declaración de Derechos de los Pueblos Indígenas por la Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas (ONU) fue valorada positivamente porque reconoce el derecho de autodeterminación. Esto implica entonces, reconocer a los pueblos originarios como forjadores de su propio destino, como actores capaces de tomar decisiones sin «que nadie les tenga que decir qué es lo que tienen que hacer», según palabras de Marcela.
Posteriormente, Osvaldo Bayer tomó la palabra para contextualizar políticamente los años 40, época del malón de la paz, reponiendo los lazos simbólicos con la etapa de la mal denominada Conquista del desierto. El historiador repasó los sucesos a la luz de su amistad con Atahualpa Yupanqui. Así fue cómo recordó el exilio del cantautor a causa de su defensa de los pueblos originarios. En una extensa carta que Atahualpa dirigió al pueblo colla, criticó la utilización política que el peronismo hizo del malón. El enfrentamiento con el gobierno de turno le valió persecuciones, proscripción, cárcel y exilio. Con respecto a la actualidad, una de las preocupaciones de Bayer fue la declaración de Tilcara como Patrimonio Histórico y Cultural de la Humanidad por la UNESCO. Durante la charla comentó que existe una gran compra de propiedades, incluso las viviendas de los pobladores están siendo vendidas ante la impotencia de los dueños «verdaderos» que no pueden acreditar la posesión ancestral de las tierras mediante títulos de
propiedad.
El cierre del acto estuvo a cargo de Marcelo Valko. El autor de Los indios invisibles... contó que su investigación partió desde el asombro. Por primera vez en la historia un reclamo indígena contó con la participación de más de 130 personas que marchan desde el NOA para peticionar ante las autoridades en Buenos Aires. Uno de los principales cuestionamientos de Valko fue el ocultamiento por parte de la historia oficial de un hecho que durante tres meses tuvo la atención de toda la opinión pública. Con gran sorpresa quienes aún no leyeron la investigación sobre el malón de la paz, se enteraron que los medios masivos de comunicación ocuparon páginas y más páginas con los maloneros como protagonistas. Sucesos argentinos, el noticiero oficial de la época, cubrió la noticia, revistas de la farándula local -como Radiolandia- les dedicaron notas. Los publicistas de la época los tomaron como modelo para vender aspirinas o alpargatas.
Para documentar en el libro lo sucedido se incluyeron cuatro fotografías, ante posibles dudas por parte de los lectores. En ellas los maloneros desde el balcón de la casa Rosada miraban la plaza colmada de manifestantes.
Según Valko, era intención del gobierno del General Perón dar una respuesta positiva a la comunidad colla. Sin embargo, presiones políticas de los grandes terratenientes hicieron que el gobierno diera una rotunda negativa al reclamo, que implicó la expulsión de los maloneros de la ciudad de Buenos Aires. Según los testimonios recabados en el libro, el gobierno «envagonó» a los indígenas, es decir subió a la fuerza a todos los manifestantes a un tren que los depositó en Abrapampa. Allí la represión organizada de los terratenientes locales junto a las fuerzas policiales se encargó de «responder» a los legítimos reclamos de la comunidad colla. Una de las principales operaciones que «realizó inteligentemente el gobierno», expresó Valko, «fue bolivianizar a los collas». Extranjerizados los manifestantes, su reclamo dejó de tener validez. Este proceso simbólico de extranjerización incluyó el alojamiento de los maloneros en el famoso Hotel de Inmigrantes. Al respecto, Bayer señaló esta operación como un antecedente de la actual posición de Mariano Grondona que se empeña en decir que los mapuches son «indios chilenos».
Para finalizar, Marcelo Valko agradeció a todos aquellos que de distinta manera contribuyeron a su investigación: a las Madres, a Bayer, a los maloneros sobrevivientes que brindaron su testimonio y a los familiares de aquellos que ya no están entre nosotros. Estos últimos a través diversas fuentes documentales dieron su aporte para hacer visible un hito histórico que merece estar vivo en la memoria de las generaciones presentes y futuras, porque no olvidar nos permite crecer como sociedad.
Cynthia Olivera