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Mucha nostalgia en el Día de la Independencia |
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En Europa la presencia boliviana se hizo sentir, por el 6 de agosto se presentó Zulma Yugar y se realizó la festividad de Urkupiña en las calles del barrio de Usera.
El 5 de agosto se realizó el festejo por el 182 aniversario de la independencia de Bolivia, en donde se hicieron presentes más de mil personas. La cita tuvo lugar en el Parque 12 de Octubre, en la ciudad de Madrid, España.
Muchos lejos de casa por primera vez, tornó al festejo con un clima melancólico, y mas de una lágrima surcó las mejillas morenas de algunos de los presentes.
Las banderas tricolores flamearon a lo largo de todo el parque, y el grito de «jallalla Bolivia» fue repetido con emoción por los presentes.
Aunque también como suele caracterizar a este pueblo multicultural y plurilingüe, la danza, la música y las comidas típicas, acercaron las almas. La jornada comenzó después del mediodía y se extendió hasta largas horas de la noche.
Como hoy Bolivia vive un período de cambio, muchos están esperanzados y se vió en la fraternidad que mostraron todos los presentes.
El broche de oro de la jornada estuvo a cargo de la cantante Zulma Yugar, que pese a los problemas técnicos, interpretó muchos de sus éxitos.
La lucha por un futuro digno sigue presente, y este pueblo no deja de luchar allende los mares.
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Festividad de la Virgen de Urkupiña en el barrio Usera |
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Festividad de Urkupiña
Para celebrar una festividad típica de otro país Madrid es complicado, obtener un permiso requerirá armarse de paciencia y cumplir una serie de condiciones.
Así es que por cuarto año consecutivo el 15 de agosto se realizó la fiesta de la Virgen de Urkupiña, en al barrio de Usera, Madrid.
Por cuarto año consecutivo la familia Bolaños Gutiérrez, se encargó de llevara adelante la celebración. Cientos de espectadores se dieron cita, podrían haber sido más pero el convite estuvo autorizado de l7 hs, hasta las 21 hs.
Pese al corto tiempo, la fiesta se pudo celebrar con mucho fervor, y los cientos de presentes llegaron de distintos puntos de la ciudad. Por unas horas las calles del barrio de Usera vibró al ritmo de caporales, tinkus, llamerada, intiwaras, pujllay, tobas, diablada, potolos, suri si-kuris, y morenada. Los presentes se deleitaron con el entusiasmo y color de los trajes y bailaron y cantaron al compás del ritmo.
Según los organizadores la fiesta viene creciendo cada año que pasa, tal es así que la prolongación de la procesión se tuvo que extender, y se calcula el próximo año será aún más grande.
Desde Madrid: Mario Vargas