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Vista del Mercado de Frutas de la Cooperativa Virgen de Copacabana |
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Autoridades bolivianas, recorren los terrenos adquiridos por la cooperativa donde se construirán la nuevas instalaciones. Migrantes bolivianos organizados en la Cooperativa "Virgen de Copacabana" del municipio de Luján, provincia de Buenos Aires, adquirieron un terreno para construir un mercado propio y, de esa manera, evitar a los intermediarios y poner fin a los alquileres.
Son decenas de miles de bolivianos que se dedican a producir hortalizas, frutas y otros alimentos para el consumo de argentinos y otros habitantes del Gran Buenos Aires.
No será el primer mercado de la colectividad boliviana en Buenos Aires. Hay más de una decena de centros de abastecimiento que, gracias al cooperativismo, se hicieron realidad.
Los dirigentes de la Cooperativa "Virgen de Copacabana" explicaron que en el terreno comprado no sólo tendrán infraestructura para un mercado sino para un consultorio médico, asistencia jurídica y social, y no faltará un campo deportivo y un centro de reuniones.
Las autoridades de la Intendencia de Luján, del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) y de la Embajada de Bolivia, se reunieron con los dirigentes de la Cooperativa con el propósito de acordar futuras acciones de cooperación.
El Ministro Consejero y Encargado de Negocios de la Embajada de Bolivia, Sixto Valdez Cueto, abordó con las autoridades de la Intendencia de Luján la situación de los bolivianos en esa parte de la Argentina.
Luján es el principal centro de peregrinaje de los católicos argentinos y migrantes, especialmente los latinoamericanos. Los bolivianos concurren masivamente cada primer domingo de Agosto a ofrecer una misa solemne a la Virgen de Copabana que fuera intronizada en la Basílica Nuestra Señora de Luján, 50 años.
Tal es la importancia de este acto que desde hace muchos años atrás, la misa es oficiada por un obispo que suele llegar desde Bolivia
El municipio no sólo otorga ayuda en el campo agropecuario sino en las actividades culturales, especialmente durante los desfiles folclóricos. También está en marcha el programa Patria Grande que permite entregar documentos de residencia.
Valdez Cueto agradeció a las autoridades argentinas y a su pueblo por recibir con los brazos abiertos y solidarios a los bolivianos.
Explicó que la migración no es reciente, sino, de hace medio siglo y apuntó entre las causas del éxodo boliviano a la pobreza.
“Una pobreza fruto de un sistema económico y social que sólo sirvió para unos cuantos y marginó a la mayoría. Las tierras fueron distribuidas a unos pocos y por ello muchos hermanos tuvieron que marcharse de Bolivia; los ingresos económicos no llegaron a los pueblos sino a unos cuantos privilegiados”, remarcó.
Las autoridades del municipio de Luján destacaron “la mano de obra”, “la honradez” y “el trabajo duro” de los bolivianos pero admitieron que muchos de ellos, al no hablar español por ser quechuístas, no obtienen sus documentos de residencia y son sometidos a sistemas de explotación en las quintas o haciendas.
Se acordó para el primer domingo de agosto, una masiva campaña de documentación de bolivianos, aprovechando que en esa jornada, peregrinarán miles de compatriotas.
Uno de los aspectos debatidos fue la forma de campaña de difusión de los derechos y obligaciones de los bolivianos. Se dijo que no es suficiente poner un aviso en la radio y en el periódico porque muchos ni siquiera usan esos medios porque trabajan todo el día y en la noche están agotados.
Por ello, se decidió difundir afiches, panfletos y volantes en lugares concurridos por bolivianos como terminales de colectivos, ómnibuses, trenes, bailantas, campos deportivos, etc.
Las autoridades bolivianas y argentinas, prometieron respaldar el emprendimiento comercial, que tiene el como uno de sus objetivos centrales la producción y comercialización de sus productos de manera directa con los centros de distribución de Buenos Aires.
El presidente de la Cooperativa Copacabana, Teofilo Anagua, destacó la presencia de los representantes diplomáticos de Bolivia.
La cooperativa tiene como socios a hombres y mujeres, una mayoría de Potosí. Su principal idioma es el quechua y por ello suelen tener dificultades al comunicarse con los ciudadanos argentinos.
“No debemos avergonzarnos de nuestras raíces, más bien tenemos que sentirnos orgullosos de ser bolivianos. La mitad de nuestro corazón está en Bolivia y la otra en esta tierra. Debemos estar más unidos y más organizados, no debemos pelear ni sentir envidia entre nosotros”, manifestó Valdez Cueto.
Foto y texto: Embajada de Bolivia