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Una mujer camina por las calles de Villa Celina |
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Nada permanece estático, observando la naturaleza uno puede darse cuenta de la transformación constante, esos cambios también se dan en nosotros.
Hay indicios o señales que dan cuenta de que los nuevos tiempos se llevan algo más que las hojas de los árboles.
La nieve caída en Buenos Aires consiguió que su población viviera esos momentos como una gran fiesta colectiva.
¿Caricias del alma?
No estaban festejando la independencia cuando por la noche se encontraron en las calles, en las plazas, festejaban lo que seguramente sus ancestros festejaron en 1918, última vez que se vio este espectáculo.
Algunos no se tuvieron que mover de sus ciudad para por fin conocer la nieve.
A los amantes del fútbol les sirvió para que se olvidaran del mal trago de la final perdida ante Brasil, el día anterior.
Pero como todo, lo que es bonito para unos es sufrido por otros, los que no tienen un techo donde vivir y duermen a la intemperie o los que sufren corte de luz. Como el hilo siempre se corta por lo más delgado; los sectores que no tienen recursos, son los que mas sufren los efectos de estos cambios. Además de que no tienen recursos para paliar urgencias, están desorganizados y divididos, a merced de lo que puedan «tirarles» personas de buena voluntad, que tienen sus propios intereses.
En ese sentido, acostumbrados a exponer nuestro punto de vista sobre «la realidad» a través de estas páginas, interpretamos los datos que nos llegan, o que buscamos.
Después de ocho años de estar con esa gimnasia ya tenemos un lugar en la agenda de medios, ganados con la fuerza del trabajo. Y como todo proceso, sabemos que consolidar algunos proyectos requiere de algo más que buena suerte, constancia y lecturas adecuadas del contexto en que nos toca vivir.
Al cierre de la anterior edición, se realizaron unas jornadas del Plan Estratégico de la ciudad de Buenos Aires, donde tuvimos la oportunidad de tomar la palabra para hablar de nosotros y no como pasa la mayoría de las veces, que hablan de nosotros.
Lo hicimos junto a otras experiencias similares de construcción de medios de comunicación que tematizan sobre sectores que no son un «gran mercado» para alguna empresa periodística. La Gaceta del Perú y Paraguay Ñane Retá dirigidos a las colectividades paraguaya y peruana, conformada por millones de quechuas, aymaras y guaraníes.
Sabemos que nuestra tarea no es ser simpáticos, y manifestamos claramente que no se mide con la misma vara las necesidades de unos y otros a la hora de hacer justicia, por ejemplo muchos coincidirán ante la tragedia de las víctimas de Cromañon, no hay apoyo económico suficiente para paliar tan-to dolor, pero es justo que ello exista. ¿No sería justo que los familiares de las víctimas de la tragedia del taller de la calle Viale, puedan acogerse también a ese beneficio?
¿Y de la tragedia de la AMIA? El estado se hizo responsable y cargará con las indemnizaciones correspondientes. Pero todavía no hay justicia, lo mismo pasa con el caso de «el chaski», y el asesinato no probado de Marcelina Meneses y su bebé.
Sabemos que sin justicia no hay paz social, ni seguridad que valga.
En esta edición publicamos sobre una muerte por desnutrición en la provincia del Chaco.Ojalá la mujer hubiera podido tener eco como lo tuvo el «inyenieri trucho» Blumberg, y hubiera conmovido a nuestra sociedad. Pero no conozco tampoco de grandes medios que se hayan ocupado del tema.
Así como hay ciudadanos que consiguen más atención a sus demandas, hay medios que son mas beneficiados con apoyos eco-nómicos, que otros. Generalmente son los grandes medios los que se hacen de estas pautas publicitarias y los pequeños se tienen que arreglar como puedan.
Es necesario que ud. sepa que los medios barriales en la ciudad de Buenos Aires reciben un subsidio, que es muy valioso para su supervivencia, pero que los dirigidos a colectividades no se acogen a ese beneficio.
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Paisaje que se veia desde el colectivo |
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¿discriminación o ignorancia?
Solo los funcionarios porteños saben el porqué.
Nos tocó también compartir las experiencias junto a diferentes medios de comunicación de pueblos indígenas en el II Congreso de Las Lenguas realizado hace algunos días en la Facultad de Medicina.
Es ardua la tarea de construir un «nosotros», sin fronteras estatales que nos definan, ni autoexcluyéndonos en temas que nos involucran. Tener voz propia es un buen paso para hacer conocer nuestro punto de vista.
Lo que pasa en esta ciudad nos concierne porque vivimos acá y lo que sucede en la tierra que nos vio nacer o donde viven nuestros seres queridos, también nos concierne.
Somos parte de la historia de los pueblos de nuestros ancestros, hayamos nacido en este u otro punto del planeta.
La tierra es nuestra patria, y no tiene bandera ni frontera. No pide DNI a la hora de recibirnos, ni excluye a nadie.
Nuestra tarea es interpelar a los sectores que detentan determinado tipo de poder y no deberían molestarse porque no apuntamos a las personas, sino a las acciones e ideas que se dan en nuestro contexto.
Existe cierta tendencia a creer que saben más los que vienen de afuera, y a los nuestros que saben, los intentamos debilitar.
Muchas veces esos que vienen de afuera, juegan con la ignorancia y las necesidades de nuestra gente diciendo que cuidan nuestros intereses. Desconfíen.