Seis preguntas sin contestar en el “affaire” de las 500 balas 

45 mm, el día que habló la munición 


El proceder del Cnl. James Campbell y del propio embajador Philipp Golberg, en el tema de las 500 balas no ha hecho más que generar sospechas, susceptibilidades, rumores, especulaciones y hasta obligarnos a pensar lo peor para nuestro país 
 

“El que dice una mentira no sabe que tarea ha asumido, porque está obligado a inventar 20 más para tratar de sostener la certeza de esta primera” (Alexander Pope, poeta británico 1688-1744) 

Como “un error administrativo e inocente” fue calificado, por el embajador Philip S. Goldberg, la internación de 500 proyectiles cal. 45 mm., por parte de la ciudadana estadounidense Donna Thin, munición que, supuestamente, había sido encargada por el coronel. James Campbell, jefe de la Misión Militar de los Estados Unidos en Bolivia, para prácticas de tiro.  

Esta inédita situación obligó al embajador a realizar una urgente y desesperada visita al Palacio de Gobierno, además de la acostumbrada injerencia en las decisiones de las autoridades judiciales bolivianas para lograr la liberación de Donna Thin y tratar de minimizar las consecuencias del peso de los 500 proyectiles de .45mm. 

No es la primera vez que la potencia del norte aprovecha la pobreza en valores de nuestras autoridades para imponer sus reglas e interpretar, a su conveniencia, las leyes y disposiciones bolivianas para, como siempre, salirse con la suya. 

En el caso de armas y municiones, ya en abril de 1998, el ciudadano estadounidense Thimoty Trites Treboor fue detenido junto a un significativo arsenal que incluía, entre otros, un fusil FAL, un fusil Kalashnikov AK-47, un sub fusil cal. 9mm., un fusil Rémington, varias otras armas no identificadas, más de 500 proyectiles de diversos calibres, más de 1,000 fulminates y otros equipos menores.  

Sin embargo, pudo más el poder de la embajada norteamericana que la justicia boliviana ya que ésta, en aquella oportunidad, también se doblegó y sometió liberando a Thimothy Trites Treboor. 

La deprimente actuación de la justicia boliviana ante la embajada de los Estados Unidos pone ya en duda, inclusive, el resultado del proceso judicial contra el norteamericano Lestat Claudius de Orleáns, autor de los atentados terroristas a los alojamientos Linares y Riosinho de la ciudad de La Paz el pasado 22 de marzo de 2006. 

La agitada historia boliviana ha estado, constantemente,  acompañada de una larga trayectoria de intromisiones y abusos por parte de los Estados Unidos, que por años y años han marcado la sucesión, varias veces trágicas, de los acontecimientos. 

Estos 500 proyectiles cal.45 mm., además de matar nuestra dignidad y derechos, se agregan, también, a la larga lista de arbitrariedades que durante años viene soportando nuestro país. 

Las sorprendentes versiones del embajador Goldberg, para justificar este hecho, no hacen más que confirmar que somos nosotros los vistos como unos verdaderos tontos ingenuos. 

Dos preguntas para Gampbell 

1.- Coronel James Campbell: ¿es necesario encargarle, nada más ni nada menos, a una “ingenua” joven civil norteamericana el traslado de 500 proyectiles de cal. 0.45mm. para prácticas de tiro teniendo  a su disposición el privilegio de la valija diplomática? 

2.- Un soldado de tropa, o un simple “marine” y hasta un sargento están en posibilidades de cometer este “ingenuo error administrativo”, pero ¿se puede permitir que un coronel con la excelente formación profesional presumida en el ejército más avanzado y poderoso del planeta (el de los Estados Unidos), puede permitirse semejante error? 

Habrá que recordarle al Cnl. Campbell que, al igual que todas las embajadas de los Estados Unidos en todo el mundo, la que se encuentra en Bolivia cuenta con un grupo de seguridad, mayormente compuesto por los famosos “marines”, quienes tienen a su cargo la seguridad de todo el personal norteamericano, además de las instalaciones de la embajada y la residencia del embajador; contando para este trabajo de seguridad con el armamento necesario (generalmente compuesta por pistolas de uso personal en el calibre 9 mm., fusiles de asalto M-16 cal. 5.56, y otras armas de menor relevancia), armamento cuyo ingreso al país es autorizado por las autoridades correspondientes siguiendo elementales normas internacionales para su internación. 

Si el Cnl. Campbell necesitaba los 500 proyectiles para sus prácticas de tiro, (actividad normal de todos los agregados militares y policiales en nuestro país), sencillamente debió acudir a los procedimientos legales establecidos, aún más, siendo el Jefe de la Misión Militar de los Estados Unidos en Bolivia; pero ¿pedirle a una “ingenua” ciudadana estadounidense que le traiga los 500 proyectiles?; o West Point y el Pentágono olvidaron enseñarle  ciertas reglas al Cnl. Campbell o éste simplemente prefirió ignorarlas, pero, ¿por qué?, ¿con qué propósito? 

Philip S. Goldberg sabe muy bien que estas hipótesis no están mal encaminadas; el proceder del Cnl. James Campbell, con esta munición, no ha hecho más que generar sospechas, susceptibilidades, rumores, especulaciones y hasta obligarnos a pensar lo peor para nuestro país. 

Más preguntas  

3.- Cnl. Campbell: ¿la munición para los fusiles de asalto M-16 que utilizan los “marines” para proteger la embajada norteamericana en Bolivia también es traida por otros “ingenuos” ciudadanos estadounidenses? 

4.- ¿Se disgustó el gobierno de los Estados Unidos por nuestro reclamo?; si alguien se atreviese a introducir 500 proyectiles cal. 0.45 mm. a los Estados Unidos, en la misma forma y utilizando los mismos argumentos que el embajador Goldberg, que nadie dude en el mundo entero que la justicia estadounidense no lo aceptaría y sería dura e implacable contra el infractor, se le acusaría de terrorista, de ser sospechoso de pertenecer a la red terrorista Al Qaeda, inclusive correría el riesgo de ser enviado al campo de concentración de Guantánamo, y a ningún embajador se le permitiría tratar de cambiar las cosas en la Casa Blanca como lo hicieron en Bolivia. 

5.- ¿Por qué mintió Donna Thin con el contenido de las cajas en el Aeropuerto del El Alto? ¿por qué dijo que eran quesos cuando eran balas? 

El señor Philip S. Goldberg posee una amplia experiencia diplomática. En ésta se destaca el haber trabajado en regiones con conflictos armados, como la de los Balcanes (embajador en Pristina, Kosovo 2004-2006; asistente especial del embajador Richard Holbrooke en Bosnia 1994-1996; oficial consular en Colombia); experiencia que le indicaría la mayor de las prudencias y cumplimiento de normas y leyes para el traslado de armas, municiones y explosivos de un país a otro. 

Más preguntas para American Airlines 

6.- Y American Airlines: ¿cuándo le explicará, no solo a Bolivia, sino al mundo entero, y al mismo pueblo norteamericano, la facilidad con la que salieron estos 500 proyectiles en uno de sus aviones cuando los Estados Unidos está en una gigantesca campaña para controlar y evitar el traslado de armas , explosivos, municiones, etc., en toda la aviación comercial en  el mundo por temor a los atentados terroristas?; ¿en que situación y nivel pone American Airlines a la seguridad aérea de la primera potencia en el mundo? 

En 1985, las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos han sustituido las pistolas Brownig, en el calibre 0.45mm por las nuevas pistolas en el nuevo calibre 9 mm. Llama la atención que, actualmente, el cnl. Campbell realice sus prácticas de tiro, aún, con el calibre 0.45mm. 

¿Y la excusa de las prácticas de tiro? Es cierto que es una actividad normal y frecuente que efectúan los agregados militares y policiales no solo en Bolivia, sino en todos los países donde estén acreditados; pero eso no significa que algunos rompan las reglas en el traslado de armas , municiones y explosivos, causando malestar entre naciones y una absoluta falta de respeto. 

José Samuel Montaño Salcedo

Experto en tecnología militar  

 

 
periódico Renacer