El cambio cultural


Antes de ser designado como Viceministro de Cultura, dialogamos con Edgar Arandia y miembros de la Comisión Nacional de Arte y Culturas.

Café de por medio en el Centro Cultural Torino, lugar que se erige como punto de encuentro de los nuevos actores políticos en La Paz, Renacer pudo conocer los proyectos de los que están a cargo de la estratégica cartera.

-Si Uds. tuvieran que definir cuál es el objetivo de la futura gestión, ¿como lo definirían?

Diríamos que la prioridad es crear unas políticas culturales que podrían fortalecer y hacer que culturas de tierras bajas, de tierras altas, y así también las culturas emergentes, puedan ser latentes en todos sus pedidos al cambio del cual se requiere en este momento, esa es una de las cosas más importantes. Y al mismo tiempo leyes que beneficien a los artistas, a todos los productores, en un aspecto en el que en alguna u otra manera puedan ser beneficiados nuestros compañeros, no en esta época, no en este tiempo, sino en el transcurso del tiempo.

- El proyecto que ustedes tienen pensado es muy diferente al existente..

Queremos cambiar la concepción de cultura que tienen las clases hegemónicas. Ahora ellos están un poco inquietos, porque de alguna manera le van a afectar sus privilegios y ya han empezado a establecer una especie de defensa a través de los medios y desprestigiando a intelectuales que de una u otra manera han servido a su proyecto de hegemonía durante tantos siglos. Entonces, eso ha creado pues, susceptibilidad entre ellos porque van a perder importantes espacios de poder desde donde dirigían la cultura boliviana.

- El grupo de Uds., quiénes lo conforman, ¿son de diferentes lugares del país, o son básicamente de La Paz?

-Básicamente están en La Paz, pero tenemos conexiones con Santa Cruz, Cochabamba y Oruro, y Sucre también. Son gente que apoya este movimiento pero no han estado aquí. En algún momento si pero, los que más hemos comandado somos los que vivimos en La Paz, pero han venido del interior.

Los indígenas. Porque uso lentes seguramente, algunos sectores indígenas tienen algunos reparos conmigo. ¿Te imaginas con una persona blanca y rubia? Los reparos van a ser mayores.

- ¿Es como un espejo también, no? Porque eso de alguna manera existió en Bolivia pero al revés?

Así es, siempre estaban los blancos en Bolivia en el poder. Entonces parece que eso no van a admitir, lo admiten al Álvaro García Linera, no? Porque lo ha escogido el Evo. Hay una especie de bandos, bandos que en el fondo son falsos enteros ideológicos, los que lo apoyan al Evo o los que lo apoyan al Álvaro. ¿Porque que es lo que hizo Evo en este proceso? Él, si no ponía a alguien de la clase media, un intelectual, seguramente su voto hubiera sido menor, tenía que conquistar la ciudad, el eje troncal de Bolivia, lo más importante. Entonces el Álvaro García Linera es joven, un intelectual brillante, su figura se ha hecho popular porque ha empezado a participar en varios foros, debates en los medios, su figura se ha hecho popular y su imagen se popularizó en Bolivia. Y eso ha permitido que la clase media desposeída también vea en el Álvaro un representante. Pero eso está ocurriendo lo siguiente: en esta etnitización que está dando la lucha política, mucha gente diga 'no, yo estoy aquí por Álvaro, 'a no yo estoy por el Evo, el indiscutible del MAS es Evo Morales´, pero hay esta suerte de ….sobretodo que emerge de los deseos, de las clases de origen indígena, una especie de… un peligro que es el machismo al interior del MAS, y ese va a ser también un factor de desestabilización. Eso está esperando la derecha que eso ocurra, en términos de las bases ya está ocurriendo, hay declaraciones, venganzas.

- Apuntan a la creación de una identidad nacional que no existía…

Yo voy a poner un ejemplo. Los suizos que tienen diversidad de culturas, que viven en un solo Estado, han tardado mas de 400 años en cofundar un estado multicultural como el que tienen. En el caso de los bolivianos recién vamos a empezar porque siempre ha habido una clase hegemónica que ha impuesto su visión de la vida, de la felicidad, etc. Y va a ser muy difícil, no? Porque se está empezando con una tríada que es la más lúcida y correcta, que es el reconocimiento de la diversidad por toda la sociedad boliviana, saber que aquí hay diversidad de culturas. Pero para que esta diversidad de culturas se encuentren y se reencuentren, tiene que haber primero un diálogo, un diálogo simétrico y horizontal.

- Ahora, eso es difícil de lograr en estas condiciones, no?

Va a ser como decimos un tinku, un tinku ideológico, no va ser fácil, ese es uno de los desafíos.

Porque digamos, la minoría nacional cuenta con unos recursos económicos, cuenta además con la ubicación en lugares precisos, como explicabas anteriormente.

Son dueños de los medios, de las principales empresas privadas…

- ¿Cómo se puede enfrentar todo eso, o cómo Uds. vislumbran eso?

Nosotros vislumbramos así. La diversidad y el diálogo de todo el país, de todas las clases, inclusive consensuando con la empresa privada de origen extranjera, porque si no hacemos eso, en el horizonte se perfila una nueva Yugoslavia, una desmembración del territorio boliviano. Pero el pueblo ya ha dado su veredicto, no quiere eso. Con el voto masivo al MAS, han fracasado esas dos posiciones y queda el sentido a la pertenencia al estado boliviano. Un estado boliviano diferente, simétrico. No asimétrico como ha sido hasta ahora.

- Bolivia parece una sociedad casi de castas, donde la clase coincide con el origen étnico ¿es así?

Eso viene desde las tradiciones de los españoles, lo que se llama en su imaginario "el mandón". El español aquí vino a mandar. Cuando ha delegado al criollismo el poder, ellos han interpretado que ellos tenían que mandar también. Entonces han constituido una especie de castas, primero latifundistas, después mineras, y ahora son agroindustriales, que jamás han soltado el poder, y ahora ven en peligro eso. Pero yo creo también que aparte de perder sus privilegios, lo que ellos están expectantes, para ver lo que se llamaba en la época del MS la `champaguela´, una guerra donde se pelean entre los mismos del grupo como ocurrió en los años 54, 56, después del proceso de la reforma agraria. Grupos hegemónicos de campesinos se trenzaban en pequeñas guerras internas de regiones para tener hegemonía en el gobierno. Eso puede ocurrir también, eso son las amenazas que tienen en este momento el proyecto político de Evo Morales.

- ¿Cómo repercuten las expectativas puestas en el proceso, tanto del exterior como en el plano interno?

Primero hay dos grandes grupos. Un gran sector de la sociedad mundial ve con simpatía este movimiento, porque es un cambio de la visión del mundo, de un país como Bolivia que de pronto hace una revolución democrática. Y hay otro grupo que está esperando el fracaso, están expectantes, entonces los grupos que están esperando el fracaso están también en Bolivia, la derecha, dueña de los medios, etc., etc., del poder económico. Y por esa razón Evo, lo primero que ha hecho que a mí me parece muy inteligente es conseguir apoyos internacionales. Eso va a permitir el tener un telón de fondo favorable a su gestión. Y por otro lado los Estados Unidos, como el único imperio que hay en el planeta. También ve expectante como Bolivia puede fracasar y ellos como pueden reponer su ideología. Ve, teníamos razón, estos experimentos no sirven. Ya lo ha dicho Fukuyama, que Bolivia se va a convertir en un caos y que ese proyecto no va a tener muchas posibilidades de considerarse. Porque otra cosa es Hugo Chávez que tiene ingresos por el petróleo frescos bastantes onerosos, y otra cosa es Bolivia. Entonces yo creo que hay esas dos grandes miradas.

- ¿Se habla mucho de apoyo a nivel internacional. A través de ong´s y de alguna manera cierta influencia ya de hace varios años, no?

Sí, hay ONG´s. Pero hay ONG´s que podríamos llamarles más cercanas a los movimientos sociales indígenas y hay ong´s que más bien hacen todo lo contrario y también forma parte de estas intromisiones las sectas religiosas.

- En Ecuador pasó algo parecido, ¿no? Que en la CONAIE quedó dividida por el sector evangélico que hizo su propia organización indígena pero evangélica. ¿Acá es muy fuerte también la presencia evangélica en los movimientos indígenas?

Sí, en estos últimos años ha sido también una de las falencias en la parte del trabajo negativo de las desidentidades de las mismas comunidades. Y al mismo tiempo eso se ha ido desarticulando con ciertas bases que en ciertas comunidades se ve una importante desidentidad. La finalidad de las políticas en las cuales están queriendo manejar culturalmente, es llegando a esos lugares. Lo que tenemos que empezar es a revitalizar un aspecto de la raíz de esos lugares. Porque hay una esencia por legar, hay un marco también espiritual y hay un marco también de cómo vivir dentro de una cosmovisión, que es lo que ahora me parece que hay que recuperar. Luego me parece que es también ser abiertos a una diversidad, si hablamos de religiosidad, dentro de las propuestas que nosotros hacemos también está el tener el respeto a todas las religiosidades. Pero al mismo tiempo primero está ese trabajo de esa interculturalidad. Pero también al mismo tiempo tener la posibilidad de respetar también a todo lo que significa culturas emergentes. Es un parámetro en que lo que queremos es que todas las culturas en este aspecto se fortalezcan, pero en un trabajo de identidad. Siempre reconociendo que la evangelización en nuestras comunidades han sido muy negativas.

 

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