El asesino de Beimar Mamani sigue prófugo


Pasó un mes del asesinato del joven boliviano que conmocionó a la opinión pública y todavía no se dio con el responsable. La colectividad exige justicia.


Vecinos y familiares no quieren que la causa quede en el olvido

Sus hijos todavía preguntan por el, una familia destrozada, y una colectividad preocupada esperan que se esclarezca el crimen que tiene ribetes xenófobos.

El joven boliviano de 24 años murió al ser golpeado por aquellos que tenían que resguardar su seguridad en "Fantástico Bailable" una bailanta del barrio de Once.

Hasta la fecha no hay ningún detenido por la causa que en principio fue caratulada como homicidio simple y hay un pedido de captura para el patovica que señalan los testigos como "el más corpulento". La jueza Fabiana Palmaghini y el fiscal de distrito de Pompeya, Marcelo Munilla tomaron declaraciones a los testigos quienes denunciaron que Beimar había sido agredido con un palo. A partir de los testimonios los investigadores lograron identificar a los sospechosos de agredir al joven. Más tarde pudieron corroborar los datos con las fotos de los legajos de Conducta SRL, la empresa de seguridad allanada, contrataba por "Fantástico".

Cinco empleados de esa compañía prestaban funciones en Fantástico Bailable esa noche.

Además, un representante del dueño del local, declaró que esa noche había otra persona que ejercía funciones de seguridad, aunque aparentemente no estaba formalmente contratada.

El resultado fue el pedido de captura para seis personas, cuatro eran de la empresa de seguridad y dos eran suboficiales de la Policía Federal quienes fueron indagados por la magistrada por la supuesta violación de sus deberes como funcionarios, pero fueron excarcelados. No obstante, el jefe de la Policía Federal comisario Néstor Valleca dispuso de inmediato que se los dejara en disponibilidad, mientras se resuelva su situación procesal y se agoten las averiguaciones del sumario administrativo que enfrentan.

La jueza de instrucción Fabiana Palmaghini, les dictó "falta de mérito" para procesarlos o sobreseerlos luego de que ningún testigo pudo identificarlos como los agresores de Beimar Mamani.

A esto Teófila Fernández mamá de Beimar nos dijo "los muchachos no pudieron reconocer a ninguno parece que no eran los patovicas del boliche, eran personal de seguridad". Para el reconocimiento de los agresores los testigos estaban solos, mientras que los detenidos tenían cada uno un abogado.

Renacer pudo saber que tanto el Consulado como la Embajada Boliviana habían sugerido a los padres de Beimar que no contraten un abogado hasta que detengan al culpable, que ellos los iban a mantener informados sobre todo detalle que afecte a la causa. Lo mismo hizo el INADI cuyos especialistas en tratar temas de discriminación pidieron información al juzgado sobre los hechos para establecer si su nacionalidad jugó un factor determinante a la hora de la ataque.

La carátula de la causa podría cambiar al de homicidio agravado. Por un lado se comprobó que Mamani fue golpeado cuando no podía defenderse, según se desprende de las pericias que analizaron desde qué posición fue atacado. Por otro lado se quería determinar si había un trasfondo xenófobo, pero "en las declaraciones los chicos no dijeron las frases discriminatorias que les dijeron, no sé porqué" dijo Timoteo Mamani, lamentándolo como si su esperanza se partiera en otro pedazo.

Repercusiones

El gobierno de Bolivia expresó su preocupación al de Argentina por los actos de violencia de los que han sido víctimas bolivianos en este país y le pidió que garantizara su seguridad, informó el viceministro de Relaciones Exteriores, Mauricio Dorfler inmediatamente trascendió el caso de Beimar por los medios de comunicación. El tono de esta tragedia se agravó porque los familiares de la víctima y amigos asocian el asesinato con un episodio de discriminación. Y de hecho el Ministro del Interior, Aníbal Fernández, calificó el hecho "de repugnancia" y lo condenó como un acto de "fuerte comportamiento xenófobo". Al cierre de esta edición el Ministro tuvo una reunión con los familiares en su despacho, les facilitó los abogados para que acelere las investigaciones de la causa y les dio el teléfono del comisario Jefe de Captura .

Julio Mamani, primo de Beimar, nos comentaba al salir de la casa de Gobierno que ellos además de insistir por concretar la reunión que había prometido el Ministro se acercaron a las oficinas de Asistencia a la Víctima quienes ayudaron a llegar a los abogados de la Procuraduría de la Ciudad, los familiares entendiendo que los letrados acelerarán las investigaciones, recién a partir de la semana que viene tomarán un abogado de La Procuraduría en forma particular para que encamine la causa de allí en más. A partir de allí la causa guarda mucha reserva respecto a los procedimientos estratégicos que va a seguir.

Cuenta don Timoteo Mamani que recibió un llamado de un representante del boliche bailable pidiéndole un encuentro en la Embajada boliviana o en el Consulado para llegar a un arreglo "¿Qué querés, vamos a un arreglo, cuánto querés?" insistió el supuesto jurista, a lo cual Timoteo rechazó de plano:

"quiero justicia, la plata no me va a devolver a mi hijo, no quiero saber que anda libre el que mató a mi hijo", decía la única vez que exteriorizó su enojo.

La reacción

Con la foto de Beimar y frases como "Basta de discriminación", "Fin a la xenofobia", "Justicia para Beimar", y portando la bandera de Bolivia- marcharon durante varias cuadras para seguir al féretro que trasladó los restos de la víctima. Además de personas que acmpañaban a la familia afectada, había casos como el de Norma Andia, presidenta de la Colectividad Boliviana 6 de Agosto, convocaba a una marcha para el día siguiente, hecho que no agradó demasiado a la familia.

Así también, aparecieron oportunistas políticos, como una señora de Lugano que portaba una gran bandera boliviana que le pedía a Julio apoyo para destituir al Cónsul, cuestión que Julio también debió ignorar, él piensa en conseguir justicia para su primo y apoyar en todo a sus tíos, no le interesan los "oportunistas políticos", dijo a este periódico.

A los nueve días los familiares pidieron misa en la misma capilla, donde ya corría la noticia que los detenidos habían sido liberados, nuevamente muchos vecinos y familiares se acercaron, pero ya no estaba la presencia de los grandes medios de comunicación ni representantes políticos. Al terminar la misa se procedió a hacer las típicas actividades que se hacen en esa ocasión según las costumbres andinas.

La segunda manifestación fue en las mismas avenidas que al comienzo, donde la policía distribuyó tres patrullas para que el corte de tránsito fuera en orden y un vehículo de los bomberos hacía sonar su sirena para llamar a los vecinos. Un poco más de ochenta personas se acercaron a acompañar a la familia, señoras estaban sentadas en los bordes de las calles todas con sus carteles en el pecho con la foto de Beimar y el pedido de justicia, por momentos la gente cantaba un cantito de reclamo con un sonido de bombos que batían unos niños.

La última marcha se realizó en la Plaza de Mayo, al cumplirse el mes del asesinato, donde acompañaron a la familia unas 40 personas. Teófila no podía esconder la mirada aislada que quizá se perdía buscando entre la gente a alguien que ya no va a volver.

Medidas

Tras el trágico incendio de Cromañon se abrió un registro de boliches bailables. De las 115 discotecas que había por aquel entonces en Buenos Aires ahora sólo quedan habilitadas 69. Entre éstas se encuentra Fantástico Bailable, local donde fue atacado Beimar Mamani. Además, para controlar la formación y la capacitación de los agentes de seguridad, el gobierno porteño abrió un registro de "patovicas" que en un año pasó de tener 18 inscriptos a 779.

Precisamente, hace un año la Defensoría solicitó a la Secretaría de Educación porteña que comenzara a impartir cursos de derechos humanos y derecho penal a los patovicas. Pero esos cursos nunca fueron dictados.

Mas tarde trascendió en los medios los dichos del vocero de la Secretaría de Educación, Daniel Santa Cruz, afirmó: "Estamos elaborando los contenidos. Reconocemos que los cursos se han demorado, pero seguramente estarán listos para ser dictados durante el primer cuatrimestre de este año. Queremos hacer algo importante, por eso vamos a trabajar con la Defensoría y con Defensa Civil".

Las penas que podrían recibir los boliches que no se apeguen a la reglamentación correspondiente serán más duras, según Gorgal Las sanciones sufrieron tres modificaciones: el primer punto está dirigido a las agencias o a las personas que prestan servicios de seguridad que no estén en regla. "Antes podían sufrir una multa que oscilaba entre los 200 y los 20.000 pesos. Ahora partirán de los 2000 y podrá llegar hasta la inhabilitación de la agencia", dijo Gorgal.

Amparo Bellot

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