Rebaja de sueldos, pícaros a flote y corrupción invencible


En la última elección nacional el pueblo ha dado su veredicto. Las mayorías bolivianas han elegido a un candidato y han aprobado su plan de gobierno. Por lo tanto, cuando el actual Presidente de la República señor Evo Morales decidió rebajar el monto de su sueldo, todos, absolutamente todos los que están debajo de su jerarquía, deberían imitar ese acto de desprendimiento. Los noticieros de radio y televisión, una vez más, muestran ese "tira y afloja" de quienes aceptan la disminución de sus altísimos sueldos y de otros que la rechazan porque dizque lo que perciben "no les alcanza para vivir" (?).

Injusticia social

El hecho de que un grupo de privilegiados perciba mucho dinero mientras las mayorías hacen verdaderos malabarismos económicos para subsistir, es precisamente el acto más grande de injusticia social que existe en Bolivia. Para nadie es un secreto que los cargos públicos sólo sirven para enriquecer a los que viven de la política (o politiquería): ciudadanos sin oficio, sinvergüenzas, tránsfugas, "paracaidistas" y "vivos" de diferentes categorías. Aquí es de justicia aclarar que estos conceptos son válidos para los que "actuaron" en la arena política hasta la última gestión gubernamental. De los de ahora ya nos ocuparemos de acuerdo a los resultados de su actividad. Y es también justo reconocer que no todos merecen estos duros calificativos: hay también gente honesta, idealista y honrada; pero esos, lastimosamente para el país, son pocos, poquísimos.

Tales antecedentes deberían servir para que todos los funcionarios que reciben sueldos de más de 5.000 Bs. (y con mayor razón los que tienen el privilegio de percibir mucho más de 10.000 Bs.), imiten el acto del señor Presidente de la República.

El cambio anhelado por la mayoría de bolivianas y bolivianos debería comenzar con la eliminación de esos odiosos privilegios y diferencias de trato económico.

Cambio pacífico

Ha sido una suerte para Bolivia que el cambio alcanzado haya llegado en forma pacífica, es decir por la vía del sufragio. Hasta poco antes de las elecciones de diciembre del 2005, la situación se estaba tornando peligrosa, a tal punto de que una gran sublevación popular con resultados catastróficos para el país, día a día se hacía más inminente.

El actual gobierno

Aún con pequeños tropiezos, el actual Presidente ha iniciado su labor en forma auspiciosa. El señor Evo Morales está demostrando austeridad, cautela, sencillez y sobre todo buenas intenciones. Ahora toca el turno a todos los privilegiados por el Erario, a seguir esos pasos. Le ha de costar a nuestro mandatario "torcerles el brazo" a todos los funcionarios acostumbrados a enriquecerse con el dinero del Estado. Ya hemos escuchado protestas de quienes se consideran "sabios" e insustituibles en sus actividades públicas. Y no han faltado los que afirman que "sólo los profesionales" pueden ocupar puestos en la actual administración, sin analizar que precisamente fueron ellos los que con sus actos, ubicaron a Bolivia entre los países donde impera mayormente la ineficiencia, la soberbia y la corrupción.

Sitios de corrupción

¿Podrán los actuales gobernantes "cortarles las uñas" a todos los que se enriquecen ilícitamente con las famosas "coimisiones" en obras públicas principalmente?; ¿quién se anima a controlar la erogación de dinero en todas las oficinas de elaboración de presupuestos y pago de sueldos, donde los descuentos (en papeleta) de algunos pesos, centavitos y más centavitos, se convierten en verdaderas "minas de oro"?; ¿llegará a su fin la "venta" de cargos públicos comenzando en los altos poderes del Estado, pasando por el Magisterio fiscal y otros puestos menores?; ¿quién interviene a la "intocable" Justicia (?) boliviana?. Ah, ¿y podrá alguna institución de control estatal lograr el ingreso a los oscuros vericuetos de las reparticiones militares y policiales donde toda denuncia pública se diluye con el transcurso del tiempo? Existen infinidad de sitios donde impera la ilegalidad, en consecuencia, la corrupción está en todas partes… ¡y hasta ahora ha sido invencible!

El actual Gobierno tiene al frente a un enemigo poderosísimo ¿quién ganará? Muy pronto lo sabremos.

Jorge Villanueva S

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