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Un buen motivo para reunirse |
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El carnaval boliviano en la Ciudad de Buenos Aires,
desbordó de colorido y no le faltó diversión. Las familias y las
morenadas fueron los protagonistas. En el predio de la Asociación Deportiva Altiplano (A.D.A.), se celebró el "Carnaval 2006", al cual concurrieron 10 mil personas. Estas apreciaron junto a sus familias y amigos, el colorido de los grupos de danzas, la música autóctona, las comidas típicas y el poder compartir de los momentos de diversión, donde la nieve artificial y el agua fueron los elementos principales para alegrar el domingo de carnaval. El carnaval se realizó el 26 de Febrero y el 5 de Marzo, en el predio ubicado en el cruce de las avenidas Castañares y Perito Moreno, Capital Federal. Este evento se viene realizando hace cinco años, y la concurrencia del público viene creciendo de manera llamativa, tanto fue así que superó expectativas de los organizadores. La idea de realizar esta fiesta surgió en conjunto de A.D.A y de las fraternidades de Morenadas, 5 de Agosto, Unión Camacho, Unión Talleres y la comparsa "Amigos por siempre". Estas agrupaciones danzaron el primer domingo de carnaval a lo largo de todo el día con los trajes que lo caracterizan, pero también dentro de sus filas estaban los bloques de Pepinos, personaje sobresaliente, quien con su "mata-suegra", "chorizo", mixtura, pito, harina y al tono de sus alegres cascabeles, riega el ambiente carnavalero de confusión.
Con su rostro cubierto por el anonimato, toma por sorpresa al público al que moja y golpea suavemente con su "chorizo" e invita a bailar. Es una figura -sátira del arlequín español-, que también se acerca a los niños para "chauchitar" monedas que los pequeños recogen con interés. Este acto consiste en tirar monedas al cielo y mientras los niños las buscan el pepino les golpea con su "chorizo" provocando la risa de todos los espectadores. Otro de los bloques que se hicieron presentes fueron los Ch'utas otro emblemático representante del folclore urbano boliviano, que se burla de la apariencia y el comportamiento de los blancos. Este es un gran animador de la fiesta, se mueve al ritmo de las bandas de música acompañado siempre de sus dos mujeres (representando a la que dejó en el campo y a la que encontró en la ciudad). La música estuvo a cargo de las Tarqueadas provincia general Juan Manuel Pando, los Faranduleros jóvenes chaimas y la Sikureada San Pedro Huari. En el domingo de tentación (denominado así al último domingo de carnaval), participaron los mismos grupos, más la Morenada Socavón de Oruro. Lo que más se destacó de la fiesta fue la alegría del público, quienes jugaron en todo momento con la nieve artificial, así como también con agua, sin que nadie se enoje y compartiendo el verdadero sentido del carnaval: el juntarse, festejar y compartir con la familia y los amigos.
Demostrando una vez más que pese a estar lejos de su tierra origen, las costumbres y tradiciones siempre van a estar presentes en cada uno de ellos. El predio de A.D.A. parecía una concesionaria de combis, ya que las movilidades blancas ubicadas en fila, eran muchas. Una morenada privilegió la comodidad, ya que al finalizar su entrada, se dirigieron a su propio stand donde eran esperados por un servicio de catering, que les servían bebidas frescas mientras descansaban. La sed inagotable hizo que se consumieran más de 50 cajas de cerveza. En este carnaval muchos se sentían orgullosamente bolivianos ya que por primera vez se sentían representados por el nuevo presidente, exponente de la clase mas sufrida del pueblo boliviano. Algunos expresaron el temor de que los poderosos puedan perjudicarlo y no lo dejen gobernar tranquilamente, y que la tentadora corrupción pueda seducirlo. Mario Roberto Vargas Ustarez |