Lenguas Originarias en la UBA


El Centro Universitario de Idiomas de la Facultad de Agronomía difundió un nuevo programa que busca recuperar las lenguas de pueblos indígenas.


Autoridades de la Fac. de Agronomía y los profesores de idioma

Con el propósito de recuperar para el patrimonio cultural argentino las lenguas de pueblos indoamericanos, el Centro Universitario de Idiomas (CUI), dependiente de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires (UBA), presentó el 8 de marzo el programa "Lenguas Originarias" incorporando el quechua, el guaraní y el mapudungun. La elección responde a que las tres son lenguas vigentes, habladas por un número considerable de habitantes del país, radicados en distintas provincias.

El programa fue presentado por el decano de Agronomía, Fernando Vilella, y el director del CUI, Roberto Villarruel quien explicó que el proyecto "coincide con un momento en América latina en el que hay un rescate importante de las culturas de los pueblos originarios. Y nosotros buscamos que los cursos se transformen en un lugar de encuentro para trabajar con los representantes de las comunidades indígenas". Incluso, la idea de los organizadores es en el futuro ampliar la oferta, agregando toba, wichí y aymara.

Para el decano de Agronomía esta novedad es la "frutilla del postre" en su gestión de 8 años que concluye en días.

El desafío que tiene por delante es acceder al rectorado de la UBA ya que es uno de los candidatos.

Los docentes que impartirán las clases son miembros de las comunidades, los cursos comenzarán a fines de marzo y están destinados a la comunidad en general y a los descendientes de aborígenes que quieran recuperar su idioma. Está prevista la asignación de becas para garantizar el acceso amplio de miembros de la comunidad que quieran recuperar la lengua materna.

La tarea se propone remontar una historia de siglos cargada de prohibiciones y represión, para recuperar una cultura ancestral que aún es parte de la vida de millones de personas de América latina. Como un idioma implica una cosmovisión, para enseñarlo se vuelve necesario transmitir la cultura del pueblo que las generó. Ignacio Báez Benítez, docente de guaraní, comenta que "en las clases (…) los alumnos se encuentran con conflictos entre las enseñanzas occidentales y sus raíces. Es que nuestra mente es como la tierra que se cultiva: el que siembra primero obtiene los mejores frutos. Pero luego de las primeras clases los estudiantes hacen el click".

Carmelo Sardinas, el profesor de quechua, estaba satisfecho con la novedad y cuenta que en los últimos años otras facultades fueron dando estos cursos, en la Universidad de La Matanza y en la Universidad de Morón.

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