La quinua es como la hoja de coca: solo tiene virtudes. Y son virtudes muy variadas. Nutritivas sobre todo, pero también espirituales. Consumirla, afirman los especia-listas, «hace bien». Un dicho popular cuenta que cuando Dios creó el mundo fue repartiendo, o se le cayeron del bolsillo, obsequios y felicidades terrestres. Bolivia, o la región que antes no lo era, es tierra única en sus términos orgánicos y minerales.
Sin embargo, a diferencia de la coca, la quinua goza todavía hoy de un consenso nacional o territorial mucho menos sólido. Aunque se ha consumido desde el momento en que hubo seres humanos que la reconocieron, una vez industrializada, es decir, al descubrir los medios que permitieron que la quinua llegue a otras regiones, no se expandió con la misma contundencia. En 2008, Bolivia exporta quinua a Brasil, a Europa, a Estados Unidos (y a diecinueve países más). Cuando el clima es benévolo, se producen 40 mil toneladas de quinua que quedan listas para el consumo anual. Cuando no lo es, como en estos años, se llega a unas 20 mil toneladas. Justamente, con el objetivo de que los bolivianos y bolivianos admitan a la quinua como una gran producto nacional es que se ha desarrollado la semana pasada la octava exposición internacional de Quinua, en La Paz.
Han llegado unos ciento veinte expositores, que son en verdad el megáfono de unas cuarenta mil familias que viven y cultivan quinua en La Paz, en Oruro, en Potosí, en El Alto, pero también en Chile y en Perú. Wilivaldo Montero, que es vicepresidente del Comité Nacional de Competitividad y Productividad de la Cadena de la Quinua (Conacoproq), se mostró muy contento con los resultados que se alcanzaron este año. Cada uno de los stand sorprendió con lo que se hizo del grano de quinua: yogures, dulce de leche (o más bien, manjar de quinua), barritas energéticas, galletitas, queques y tortas desde luego, harinas, mermeladas, golosinas y helados, etc. La exposición, llamada Fexpo Internacional Quinua 2008, se llevó a cabo en el Coliseo Cerrado Julio Borelli Viterito, a metros del Prado. Melquiades Véliz, presidente del Conacoproq, declaró a
Renacer que «los productores preparan 40.000 hectáreas de terreno para la siembra de este año, que comenzará en septiembre. Hoy el 70% de la producción de quinua se exporta y el restante se destina al consumo interno. Tenemos que promover el con-sumo interno, y para eso debemos contar con apoyo por parte del Estado».
Por Sergio Di Nucci, desde La Paz.