Desamor en tiempos de cólera

Un 3 de enero del 2006, luego de ganar las elecciones generales con un 53,7 por ciento de los votos, Evo Morales anuncia que se suma a Venezuela y Cuba en la lucha "anti neoliberal y antiimperialista". En mayo, Morales denuncia que algunas multinacionales y la embajada de EEUU intentan provocar problemas económicos y sociales en su país, que sería desmentido por el flamante embajador Goldberg, en octubre.
En enero del 2007, Evo aprueba un decreto para exigir a los estadounidenses un visado de ingreso similar al que aplica EEUU a los bolivianos. En mayo, el gobierno boliviano ratifica que no firmará un Tratado de Libre Comercio (TLC) con EEUU ni con otros países. En agosto, Bolivia acusa a EEUU de financiar a grupos de ideólogos opositores y ex funcionarios de anteriores administraciones. La embajada responde que su cooperación es "apolítica" y "transparente". En septiembre, EEUU transmite a Bolivia su preocupación por la relación con Irán y el programa nuclear de ese país. Días despué4s, ante la asamblea General de la ONU en Nueva York, Evo plantea la "posibilidad de cambiar la sede de la ONU" y el embajador Goldberg señala que no le "extrañaría" que Bolivia también quiera cambiar "la sede de Disney".
En enero del 2008 un tribunal boliviano condena a 30 años de prisión al estadounidense Lestat Claudio de Orleans, quien en marzo de 2006 puso bombas en dos hoteles de La Paz y causó dos muertos; un mes después Bolivia acusa a la Embajada de espionaje, tras una denuncia formulada por un becario estadounidense en La Paz. Un mes después, Morales acusa a USAID de ofrecer dinero a ONGs a cambio de que organicen movilizaciones contra su Gobierno. Goldberg lo niega.
En junio, el ex ministro Carlos Sánchez Berzaín, acusado de genocidio, revela que es asilado político en EEUU. El Gobierno boliviano critica esa decisión y pide explicaciones a Goldberg. Esto provoca que miles de vecinos de la ciudad de El Alto, epicentro del genocidio, intenten tomar el edificio de la embajada de EEUU en La Paz, lo cual fue impedido por la policía. En este mismo mes, USAID abandona la provincia del Chapare ante las amenazas de expulsión de los cocaleros.

Richard Sánchez
Con datos de agencias

 

 
periódico Renacer

Zaikoms // Diseño Web