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Mujeres reciben reconocimiento por parte de la Prefectura de La Paz |
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El “Movimiento de Mujeres Libertad” recibió el reconocimiento de la Alcaldía paceña.
En sus miradas perdidas, está la historia de los días de victoria, de lucha intensa, de resistencia comunista. Pero también de sus labios sale “la historia está olvidada". Testigos fieles de la más cruenta época de desapariciones, torturas, encierros y muerte desde la oscura década de la dictadura. El 21 de agosto de 1971 con el golpe de Hugo Bánzer Suárez se desata el Plan Cóndor con la intención de desaparecer a todo partido político que no fuera el de los militares. En ocho años de existencia, el Movimiento de Mujeres Libertad, recibió su primer reconocimiento de parte de la Alcaldía de la ciudad de La Paz.
RECONOCIMIENTO En sesión de honor, la Alcaldía dictó la Orden Municipal 458/2011, que confiere el reconocimiento máximo a las víctimas y desaparecidos de esas décadas. La ordenanza, reconoció "que las futuras generaciones deben saber la historia de las dictaduras y la Alcaldía reconoce el legado ofrendado (...) Por que cada 21 de agosto esté presente".
El Movimiento de Mujeres Libertad (MML) fue creado hace ocho años y este 2011 en la ciudad de La Paz, fue el primer reconocimiento que les hicieron por formar parte de la historia en la condena del Plan Cóndor. El acto conmemoró a otras personas y personajes que formaron parte de la vida sindical y política.
LA ESTRATEGIA DEL PLAN CONDOR Este procedimiento era el resultado de la coordinación de operaciones entre las cúpulas militares de los regímenes dictatoriales que existieron en Venezuela, Chile, Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay y Bolivia; con el Servicio de Inteligencia (CIA) de los Estados Unidos llevada a cabo en las décadas de 1970 y 1980.
Plan que tenía métodos de tortura y matanza, para todo aquel que pensara en contra del régimen militar. Entre algunas crueldades: lanzarlos al mar desde un helicóptero, romperles los tímpanos con lápices, pincharles las yemas de los dedos con alfileres; punzarles con fierro caliente en la región del ano; privarles de comida y agua.
Las mujeres en la época de la dictadura de Banzer padecieron fiebre bubónica porque convivían con ratas en las celdas. Tuvieron amenorrea, es decir la desaparición parcial del ciclo menstrual por la deficiente alimentación y aflicciones diarias por las que atravesaban. Sentían paranoia y perturbaciones mentales que provocó a varias de ellas un estado de delirio por los largos días de encierro. También tenían roturas de músculos. Las víctimas sanaban sus heridas en el encierro quedando inconscientes y sin auxilio.
¿QUIÉNES ERAN LAS ELENAS? En las universidades bolivianas de 1971, una parte de la juventud en la época, se había introducido a las filas del Ejército de Liberación Nacional (ELN). Un ejército que planificó estratégicamente, crear frentes (cuadros) de resistencia contra las normas de la dictadura militar.
A las militantes del ELN se las conocía como las Elenas. Yolanda Calderón sindicalista de la Central Obrera Boliviana, la única mujer que representó a la Asamblea del Pueblo en 1970, recordó:
"Cuando estuve en la cárcel de la Dirección de Orden Político (DOP), los militares quemaban cigarrillos en mi rostro. Un día con tan intenso dolor me desmayé, hasta que a mi celda –no se como–, llegó un papel que me fortaleció, era de Las Elenas, decía ‘resistí hermana porque ya vamos a tomar el poder’”.
Otra ex presa política, Elsa Crispín, dijo en la noche de premiación edil "en la actualidad lo que falta es la formación de cuadros, la actual juventud está ausente de lucha de grandes convicciones, si la vemos, la escuchamos, hay una distancia abismal de la juventud de esas épocas y las de ahora".
En la noche también se destacó la presencia de la Ministra de Salud, Nila Heredia y destacó que vivió cinco añs escondida en Bolivia, con tantas direcciones falsas y nombres como pudo inventarse. Entre ellas a Heredia la recordaron como la afamada luchadora con armas y granadas de una juventud rebelde y universitaria contra los militares que disparaban al cerro Laikacota. "Las balas pasaban por nuestras cabezas, mientras más sufrían nuestros camaradas eran más las ganas de ir contra el régimen dictatorial..."
Desde La Paz: Wendy Inarra